La opinión pública de EEUU se aleja de Israel, con un giro marcado entre los más jóvenes
Intelectuales, figuras culturales y políticas, también dentro del movimiento 'MAGA', endurecen las críticas a Netanyahu y cuestionan el respaldo histórico de Washington

Estudiantes de la Universidad George Washington protestan para pedir por el fin de la guerra entre Hamás e Israel en feberero de 2024. / Eulalia Perarnau (EFE)

Madrid
Mientras avanza en su control sobre Cisjordania y después de seis semanas de ofensiva militar sobre el sur de Líbano ―suspendidas ahora por el alto el fuego de diez días firmado el jueves―, Israel retrocede en un terreno clave: la opinión pública estadounidense.
Por primera vez, la simpatía por Palestina supera a la de Israel entre los ciudadanos del país norteamericano, según el último sondeo publicado en febrero por el instituto demoscópico Gallup. El 41% de los estadounidenses se inclina por Palestina, frente al 36% que lo hace por Israel. Los datos contrastan con la ventaja que tenía Israel el año pasado, cuando lideraba con el 46% frente al 33% de Palestina, y con la brecha, mucho mayor, de hace una década (62% versus 15%).
Brecha generacional
El investigador del Cidob Mariano Aguirre Ernst sostiene que el giro responde, en gran medida, a un cambio entre los más jóvenes. “Cuanto más autoritario, represivo e iliberal se ha vuelto el Estado de Israel, mayor ha sido el distanciamiento de las nuevas generaciones”, afirma en conversación telefónica.
Los datos de las encuestas refrendan esta brecha generacional. Otro estudio, publicado en abril por Pew Research Center, asegura que el 70% de los estadounidenses menores de 50 años tiene una opinión desfavorable de Israel. Entre los que rebasan esa edad, el rechazo cae al 49%.
Una de las voces que ilustra esta creciente oposición a las políticas de Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, es la del escritor estadounidense Peter Beinart, de 55 años. En su libro, Ser Judío después de la destrucción de Gaza (Capitán Swing), incluido en la lista de libros más vendidos de The New York Times, plantea una revisión crítica del apoyo a Israel entre los judíos estadounidenses.
Las críticas se extienden en el ámbito cultural. El actor Mark Ruffalo ha insistido en calificar la ofensiva militar del Ejército de Israel sobre Gaza como genocidio. También se ha pronunciado con fuerza Susan Sarandon, abiertamente favorable a Palestina: el pasado 28 de febrero denunció desde España ―con motivo de la recogida del Goya de Honor― haber sido apartada de proyectos cinematográficos tras posicionarse en favor de un alto el fuego en el conflicto.
La percepción de Israel también varía de forma significativa entre los votantes de los dos grandes partidos. Según los datos de Pew, el rechazo entre los demócratas alcanza el 80%, que avanza desde el 53% de 2022. Entre los republicanos, la opinión desfavorable es menor —se sitúa en el 41%—, pero también crece, especialmente entre los más jóvenes: el 57% de los votantes de entre 18 y 49 años tiene una imagen negativa de Israel, siete puntos más que el año pasado.
Críticas internas
Muchos republicanos, explica el investigador Aguirre, consideran que Israel está arrastrando a Washington a nuevos conflictos en Oriente Próximo, como el de Irán. Una situación que choca con la promesa que hizo el presidente de EE UU, Donald Trump, de no ir nunca más a "guerras sin fin al otro lado del mundo".
El malestar dentro del movimiento MAGA (Hacer América Grande Otra Vez, por sus siglas en inglés) lo reflejan voces como la del exasesor de Trump y presentador de la Fox News, Tucker Carlson, que en una reciente entrevista en la BBC acusaba al inquilino de la Casa Blanca de estar bajo "control" de Netanyahu. También la excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, una de las principales aliadas de Trump hasta su ruptura con el presidente a principios de año, señalaba en la CNN que “no se puede mirar hacia otro lado ante los vídeos de niños palestinos destrozados”.
En Estados Unidos, las críticas a Israel han estado tradicionalmente expuestas a acusaciones de antisemitismo. La pregunta ahora es si ese clima está empezando a cambiar.
Dentro del Partido Demócrata, las posiciones respecto a Israel se endurecen. El senador Bernie Sanders intentó este miércoles bloquear la venta de armamento a ese país en el Senado. La iniciativa no prosperó, pero evidenció un aumento del respaldo al bloqueo de armas: de 15 senadores que apoyaron una medida similar propuesta en abril de 2025 a 40 en la votación más reciente, sobre un total de 47 senadores demócratas. “Ese cambio refleja dónde está la opinión pública estadounidense”, señaló Sanders.
Otra cuestión que se abre es si este cambio en la opinión pública puede traducirse en un giro político. Aguirre lo ve difícil: “Para Donald Trump, distanciarse de Israel implicaría perder un respaldo de millones de millones de dólares de sus donantes. No solo de donaciones al Partido Republicano, sino a él mismo”.
En cuanto a la situación de Netanyahu, Aguirre apunta a un escenario nuevo: la posibilidad de perder un apoyo históricamente incondicional ―militar, político y financiero― por parte de Estados Unidos. El primer ministro, señala el investigador, puede ver con preocupación cómo crecen las críticas desde el Congreso y los grandes medios de comunicación estadounidenses.




