Ni ayuda asegurada ni entrada en la UE por la vía rápida: Ucrania aún debe esperar a pesar de la derrota de Orbán
Es una incógnita si Eslovaquia cogerá el testigo de Hungría como país dispuesto a bloquear las ayudas a Ucrania mientras que Polonia rechaza que Kiev acceda a la UE a corto plazo

El adiós de Orbán alivia a Ucrania, pero no elimina los obstáculos para su entrada en la UE
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Una de las lecturas inmediatas de la derrota electoral de Viktor Orbán es que ese resultado favorece a los intereses de Ucrania en su camino hacia la integración en la Unión Europea y, más a corto plazo, para recibir la ayuda económica y militar que Orbán bloqueaba constantemente.
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Ahora bien, más allá de que se prevé que el nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, abra la mano y no haya vetos desde Budapest, eso no quiere decir que Ucrania pueda confiarse.
Orbán era quien lideraba el bloqueo en Bruselas, pero no estaba solo: a su lado figuraba siempre el dirigente eslovaco Robert Fico. Se ha mostrado dispuesto a colaborar con Magyar, pero es una incógnita si elegirá el camino de ser la némesis de Bruselas aliada con Putin o si preferirá un perfil más bajo. La necesidad de que haya un voto unánime en Bruselas para decisiones cruciales sobre Ucrania hace que Fico pueda mantener el bloqueo si así lo considera.
La República Checa también está en manos de un gobierno de corte populista, y Ucrania mira con desconfianza a las elecciones en Bulgaria de este fin de semana en las que es favorito un candidato poco partidario de entregar más armas y más fondos para Ucrania.
Eslovaquia mantiene el pulso por el gas
El gobierno eslovaco sí que ha anunciado que va a mantener la confrontación con Bruselas para intentar seguir dependiendo del gas ruso. Fico va a presentar una demanda ante el Tribunal de Justicia de la UE para impugnar la decisión de prohibir a finales del próximo año la importación de gas procedente de Rusia.
Esta decisión fue aprobada por una mayoría cualificada de países, no era necesaria la unanimidad, lo que permitió a la UE sortear el veto de Hungría y de la propia Eslovaquia. A día de hoy, aproximadamente un tercio de todo el gas que importa Eslovaquia procede en origen de Rusia.
Polonia enfría los ánimos
Otro asunto al que Orbán se negaba de forma tajante era a acelerar la entrada de Ucrania en la Unión Europea. Sobre todo a facilitar que lo haga por la vía rápida sin esperar años como les pasa a otros países, sobre todo a los balcánicos.
No obstante, otros países tampoco ven bien que ese calendario se acelere. Es el caso de Polonia, cuyo ministro de Exteriores, Radoslaw Sikorski, ha avisado en un podcast esta semana de que no respaldará que Ucrania se salte algún plazo. "Esa propuesta que surgido en la Comisión para que Ucrania sea miembro mediante un atajo no va a suceder", ha avisado Sikorski, "Ucrania debe cumplir todas las condiciones como las hemos tenido que cumplir los demás".
Antonio Martín
Redactor de la sección de Internacional. Se incorporó a la Cadena SER en 2005 y desde entonces ha formado...




