Polémica por los cánticos racistas a Delcy Rodríguez durante el evento de María Corina Machado en el que participó Carlos Baute
Este sábado, la líder opositora venezolana recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid
Madrid
La Comunidad de Madrid recibió este sábado a María Corina Machado, líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, para que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la capital, le otorgara la Medalla de Oro de la Región.
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Miles de venezolanos recibieron a la líder en la Puerta del Sol con vítores y gritos de "¡Libertad!" y "¡Elecciones!". Ayuso, por su parte, dio la bienvenida a Machado y reivindicó "la libertad del pueblo de Venezuela, de Cuba, de Nicaragua, y de tantas naciones hermanas" de la española.
Por otro lado, en los momentos previos a la aparición de la líder opositora venezolana, el cantante Carlos Baute se presentó en un escenario habilitado en la Puerta del Sol, ofreciendo una actuación.
Baute, además, pronunció un discurso en el que afirmaba que "soñaba con tener elecciones". "Hoy vine aquí porque tengo la convicción y el sueño, como todos ustedes, de que vamos a tener elecciones y de que vamos a ser libres", apuntaba.
Mientras el cantante hablaba, se escuchaban gritos del público, que cantaban a coro "¡Fuera la mona!", haciendo referencia a Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela. Cuando Baute terminó de hablar, el público subió el volumen de los cánticos racistas y este dirigió el micrófono hacia ellos.
"Una forma de violencia política basada en misoginia y racismo"
Ante esta situación, la Embajada de Venezuela en Madrid ha pedido perdón. "Esta Embajada expresa sus más sinceras disculpas al pueblo de España, que conoce en su propia historia el horror del fascismo y de los crímenes de odio", ha expresado la embajadora venezolana, Gladys Gutiérrez, en un comunicado emitido este domingo.
La embajada ha condenado especialmente que las expresiones se dirigieran contra una mujer, ya que consideran que configura "una forma de violencia política basada en misoginia y racismo". En el escrito se señala que llamar "mona" a una mujer constituye "un acto de deshumanización incompatible con los principios del derecho internacional de los derechos humanos".
Según apuntan, Venezuela "denuncia categóricamente estos hechos" y reafirma que sus mujeres, "como figuras históricas y políticas, no pueden ni serán objeto de discursos de odio, venga de donde venga".




