El LargueroEl Sanedrín de El Larguero
Fútbol

"Fue circunstancial": la gran virtud de Arbeloa que se ha convertido en uno de sus mayores debes

El paso de las semanas ha revelado un patrón claro

La gran virtud de Arbeloa que se ha convertido en uno de sus mayores debes

Xabi Alonso llegó con la vitola de gran entrenador moderno y el bagaje de haber hecho historia en Alemania con el Bayer Leverkusen. Su pasado madridista, su paso por la cantera como técnico y sus logros recientes le hacían el hombre ideal para liderar el gran cambio que todos pedían a gritos en el Real Madrid después de que la era Ancelotti se agotara estrepitosamente. Sin embargo, la nueva etapa ni comenzó como querían ni terminó como esperaban. Es cierto que los resultados no fueron flagrantemente malos, pero el juego no era el esperado, se le esfumó el título de la Supercopa de España a manos del FC Barcelona y su relación con el vestuario no era del todo buena, habiéndose convertido en una especie de tira y afloja que ponía al club entre la espada y la pared. Con todo esto, era cuestión de tiempo de que se pusiera punto y final a esta historia.

Más información

Eso pasó en enero y desde la cúpula madridista le dieron las riendas del equipo a un entrenador de la casa, formado en las categorías inferiores y con un gran sentido de club, con el respaldo de los de arriba. Álvaro Arbeloa era encargado a una tarea tremenda, la de revertir la situación que se había tornado en insostenible, sobre todo internamente. Parece que su relación con los futbolistas mejoró, pero los resultados se resintieron. Sin embargo, el cambio tuvo algunos brotes verdes en cuanto a competitividad en algunos tramos, además, se le presuponía una personalidad que ya demostró cuando era futbolista y que no le temblaría el pulso a la hora de tomar decisiones. Pero, como siempre pasa en el fútbol, lo que valen son los resultados, y en el Real Madrid eso se traduce en trofeos, unos que parece que este año no llegarán a las vitrinas del Santiago Bernabéu.

Todo está en el aire sobre la continuidad del míster a pesar de que queda por delante un mes de competición, pero ya se hace balance. Entre sus logros está un pequeño tramo de su andadura donde se dio buena imagen, sobre todo en Champions League, que coincidió con la aparición de varios canteranos en el once y saliendo desde el banquillo. La victoria ante el Manchester City dio buena cuenta de ello. Apariciones como las de Jorge Cestero y, sobre todo, Thiago Pitarch ilusionaron al respetable blanco, porque una de las grandes virtudes que se le elogiaron a Arbeloa fue su apuesta por los de abajo. Sin embargo, con el paso de las semanas, como apuntó Jordi Martí en El Larguero, parece que quedó claro que "el uso de los canteranos fue circunstancial", porque de un momento a otro han ido desapareciendo del terreno de juego.

Cantera desvanecida

"Los canteranos nos han ayudado mucho en situaciones en las que los hemos necesitado. Creo que el papel fundamental de la cantera lo están haciendo muy bien, están haciendo un gran trabajo", decía el técnico madridista en rueda de prensa, apuntando que "los jugadores han demostrado que pueden ayudar al primer equipo" y que para él "es una de las cosas más positivas que ha tenido el año", asegurando que su confianza en ellos "va a estar siempre intacta". Pero, a pesar de sus palabras, cuando recibió la pregunta se produjo un silencio sepulcral de varios segundos antes de contestar, algo que a Antonio Romero le llamó la atención, porque considera que lo que dijo era "una evidencia" y no era nada incómodo. Si bien, parece que ese tema sí que lo es para Álvaro, porque como señalaba Miguel Martín Talavera, era una de las razones que secundaban su apuesta.

El narrador de la Cadena SER decía que "en su hoja de ruta, una de las razones para poner a Arbeloa era que conocía a la cantera, que conocía a los chavales y que no le iba a temblar el pulso en ponerlos. Una de las credenciales para ponerle era que conocía la cantera", algo que hizo en su momento y que dio sus frutos con la aparición de algunos activos que tienen muy buena pinta. Hacía una parada en Thiago Pitarch, de quien decía que le llamaba la atención su desaparición del equipo, porque "parece que solo le pasó por encima el partido del Bayern, yo creo que le pasó a muchos futbolistas y han seguido jugando en el once". "Creo que era un jugador que había dado un buen rendimiento, que estabais hablando bien de él, que cuando dudabais de quién poner en el centro del campo, porque necesitabais piernas, hablabais de él por encima de otros de la primera plantilla, y de eso, a desaparecer de titular y no jugar ningún minuto en cinco partido", destacaba.

Eso lo entendía Romero, porque a su parecer, él pondría a Thiago antes que a Eduardo Camavinga, en la actualidad, pero la explicación para que esto haya ocurrido dice que es muy sencilla: "Pitarch ha jugado cuando no ha estado Bellingham". Al igual que pasó cuando volvió Kylian Mbappé, que Gonzalo García pasó al ostracismo, "se ha recuperado Bellingham y no puede jugar Pitarch". "Ahora, para jugar un rato en la segunda parte y ser jugador de la primera plantilla del Real Madrid, que ya es mucho, pues fantástico. Porque Pitarch tiene esa calidad. ¿Que en un futuro puede ser titular indiscutible del Real Madrid? Pues veremos, pero que ahora está Bellingham y no puede jugar él, es una evidencia", argumentaba con rotundidad Romero sobre una apuesta que, aunque se entendió como una virtud de Arbeloa, una vez que las cosas han terminado de torcerse, se ha añadido a su lista de debes de su balance como entrenador blanco.

Escucha El Larguero completo

Esto es un fragmento de El Larguero, con Manu Carreño. Puedes escuchar el programa completo aquí:

Lamine Yamal, adiós a la temporada, pero estará en el Mundial y la crisis del Sevilla

Miguel Muñoz

(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital...