Niña Polaca: "Es una salvajada y un drama que la juventud tenga que empastillarse para sobrevivir al día a día"
El grupo presenta en Hoy por Hoy su tercer álbum de estudio '¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?'

Surma, Beto, Claudia, Kobbe y Rubén, o lo que es lo mismo, Niña Polaca no pretenden erigirse como portavoces de una generación, pero con sus letras lo hacen. Tampoco buscan criticar el trabajo de sus compañeros de gremio, pero sí que piensan que hay mucha tibieza en el panorama musical actual. Y, por eso, se han marcado un álbum que supone un salto estilístico y musical en su trayectoria incluso desde el título, '¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?'.
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Niña Polaca en busca de la ONU y la locura de Angine de Poitrine
"No sé si a partir de esto nos empezaremos a morir de hambre, pero había cosas que contar y nos hemos tirado a la piscina", es la declaración de intenciones de Álvaro Surma, voz principal y letrista de Niña Polaca, que anticipa lo que cuenta su nuevo disco. La precariedad laboral, la gentrificación de las ciudades, la turistificación de la costa española, los precios inalcanzables de la vivienda o el abuso de los ansiolíticos se cuelan entre las letras de este trabajo.
Este elepé ha sido una manera de plasmar lo que viven ellos y las generaciones más jóvenes en la sociedad actual. Sin pretensiones de querer liderar ningún movimiento, defienden que "es una burrada y una salvajada tener a gente de 25, 30, 35 años que tenga que sobrevivirse a sí misma cada día a base de empastillarse". "Es curioso que en las conversaciones de a pie se habla mucho de esto y en las canciones, se omite", reconocen con resignación.
Son tiempos complejos en los que la salud mental parece ser un bien de lujo. Por eso, también aparecen menciones explícitas en el disco a la psicóloga de Surma: "Un montón de gente hemos ido a terapia y nos parece una cosa supernecesaria para aprender a ser mejores personas".
Su segundo disco, 'Que adoren tus huesos', dio mucho que hablar y el vértigo de cara al segundo era plausible entre los miembros de Niña Polaca. "A la gente que es fan de verdad le va a gustar y habrá mucha gente esperando vernos caer", reflexiona Claudia Zuazo, teclista de la banda. "Hacer un disco es como hacer una tésis, estás dos, tres años trabajándolo y creándolo y da mucho vértigo sacarlo al mundo y ver cómo cae", reconoce Surma.
El grupo paseará este verano su nuevo álbum por casi todos los festivales del país con una parada muy especial en el Movistar Arena de Madrid en el que 17.000 personas corearán los himnos generacionales de Niña Polaca y su nuevo trabajo.




