"Pensé que alguien podía morirse delante de mí": el peor momento de Edu Soto sobre un escenario
El actor recuerda el día en que su función tuvo que ser interrumpida durante más de media hora por una emergencia médica

Edu Soto recuerda el peor momento sobre un escenario
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Madrid
El actor y cómico Edu Soto ha recordado en el programa ‘A las bravas’ de la Cadena SER, el episodio más angustioso que ha vivido nunca durante una función teatral. Ocurrió en el Teatro Borràs de Barcelona, cuando un espectador se desmayó en mitad del monólogo y la ambulancia tardó en llegar. "Pensé que alguien podía morirse delante de mí", confesó el actor.
El cómico estaba a punto de terminar su espectáculo cuando percibió que algo no iba bien en la sala. "De repente la gente empezó a decir 'para, para, para', porque un hombre se había desmayado", explicó.
La función se detuvo por completo. El espectador no reaccionaba con normalidad y la espera se alargó durante más de treinta minutos. "Estuvimos parados media hora, esperando a ver cuál era la resolución", relató Soto, que permaneció todo ese tiempo sobre el escenario, frente al hombre desmayado.
La situación fue empeorando con el paso de los minutos. "Había ratos en los que el tío se semilevantaba y, de repente, se volvía a desmayar", recordó. Ahí dejó de tratarse de un susto puntual. El miedo se hizo real.
El actor insistió en que no fue un episodio leve ni tranquilizador. "No era un 'perdón, ha sido un susto". No. Es que no tiraba para arriba’, subrayó. "Estábamos sufriendo todos, porque el tío no reaccionaba".
Cuando finalmente llegaron los servicios sanitarios y se llevaron al espectador en camilla, la reacción del público sorprendió al propio Soto. "La gente aplaudió, como si se llevaran a Paquirri", contó. Él acompañó al hombre hasta el último momento, intentando tranquilizarlo: "Yo le decía: venga, que vas a salir bien".
Tras el incidente, el equipo del teatro propuso suspender la función y ofrecer al público volver otro día. Pero Edu Soto se negó. "Dije que no, que ya casi habían visto el monólogo entero y estábamos terminando". El problema era otro: cómo retomar un espectáculo después de más de media hora de tensión absoluta.
La solución fue improvisar. "Tuve que inventarme un parche para que tuviera sentido el momento en el que estábamos", explicó. Al inicio del monólogo, Soto interpreta a un hipnotizador, y decidió recuperar ese personaje como salida narrativa. "Le dije a la gente que aquí nadie se había desmayado, que todo lo que habían visto era fruto de su imaginación".
Después marcó el reinicio del espectáculo. "Conté hasta tres y retomé el monólogo justo en el punto donde lo había dejado’. El público aceptó el juego. ‘La gente lo compró".
Con el paso del tiempo, Edu Soto se queda con la respuesta colectiva tras aquel momento límite. "Cuando sobrevives a una situación tan difícil, el público es muy comprensivo, muy entrañable".




