Santero y Los Muchachos regresan con 'Todas las luces' tras replantear su sonido: "Decidimos empezar de cero"
La banda valenciana explica el proceso de un nuevo disco con el que decide cambiar dinámicas sin perder su identidad
La Ventana de la Música | Santero y los muchachos
Madrid
Santero y Los Muchachos regresan con Todas las luces, el disco que presentaron este jueves en La Ventana de la Cadena SER. Un trabajo que nace de una decisión consciente: no repetirse y cuestionar su propia manera de hacer canciones.
"Intentamos no acomodarnos con lo que hacíamos, no utilizar los recursos de siempre de guitarra y adentrarnos en otras atmósferas. Incomodarnos un poco", explicaron durante la entrevista. Esa idea atraviesa todo el proceso creativo del álbum y tuvo consecuencias inmediatas. "Había canciones que hubieran sido buenas para otro disco de Santero, pero esta vez decidimos empezar de cero", afirmaron.
El propio concepto visual del disco fue clave para tomar decisiones. "Cuando tuvimos el título y las luces del cartel de la gira, más eléctricas y azules, vimos que muchos sonidos no acompañaban", contaron. El ajuste fue drástico: "Ahí guillotinamos la mitad del disco".
Aunque el grupo insiste en que Todas las luces suena distinto, reconocen que la identidad sigue intacta. "El sello de Santero está ahí", dijeron. Lo que cambia es el camino para llegar a él. "Hay algunos sonidos con los que habitualmente no jugábamos", explicaron, en referencia a la entrada de sintetizadores y atmósferas menos previsibles.
Durante la conversación también apareció una etiqueta que suele acompañarles desde hace tiempo. "Rock reposado no está mal tirado", admitieron. Una definición que, lejos de molestarles, asumen como propia. "Es el resultado de una andadura", explicaron, defendiendo que ese término refleja la mezcla de estilos y experiencias que han ido acumulando con los años.
Uno de los momentos más comentados del disco es "Muros", una canción construida a partir de frases reales recogidas en pintadas. "Llegamos a tener unas 160 o 170 frases y la canción tiene unas 33", contaron. El trabajo fue casi artesanal: "Las fuimos agrupando por terminaciones de vocales para poder rimarlas y encajarlas". Entre ellas aparecen mensajes tan íntimos como directos: "Paki, vuelve a casa, yo te quiero", "Hemos sido engañados" o "El mal viene en yate, no en patera". "El estribillo es nuestro, lo demás es una forma de compartir", resumieron.
Todas las luces vuelve a ser un disco autoproducido. "Nunca nadie nos llamó para producirnos y tuvimos que autoproducirnos otra vez", explicaron. Las experiencias previas con productores externos no prosperaron. "A los diez minutos ya sabes si eres compatible o no", recordaron sobre uno de esos intentos fallidos.
En La Ventana también hubo espacio para hablar de colaboraciones y compromiso. El grupo recordó la canción compuesta para las Fallas de 2025 junto a Travis Birds, en un contexto marcado por la DANA. "Fue un encargo muy emocionante", señalaron. "La única condición era utilizar músicos de banda de pasacalle y dijimos que adelante". Una escena se les quedó grabada: "Íbamos a limpiar barro y en un semáforo nos cruzamos con Travis, que había venido desde Madrid con la furgoneta llena de provisiones".
Santero y Los Muchachos iniciarán en otoño una gira que pasará por Bilbao, Vitoria, Santiago, Gijón, Barcelona, Zaragoza y Madrid, donde tocarán el 13 de noviembre en La Riviera.