Fillas de Cassandra presenta 'Tertúlia': un grito a la vanguardia desde la tradición
El dúo gallego abandona la mirada al pasado para centrar su mensaje en las luchas de hoy

Arancha Brandón

Madrid
Comienza el sol a abandonar el día, la claridad disminuye y la temperatura refresca. Se abre la puerta de una casa y dos mujeres salen, cada una con su silla, se sientan frente al porche y comienzan una distendida charla que puede acabar en minutos o no hacerlo nunca. Ese acto, tan arraigado y mantenido durante años, muchos lo llaman "sentarse a la fresca". Fillas de Cassandra ha publicado su nuevo disco, Tertúlia, con doce canciones representadas por doce sillas. Doce conversaciones. Doce historias que se podrían contar una tarde a la fresca.
Del pasado al presente
El dúo formado por las gallegas María SOA y Sara Faro concibe este nuevo trabajo como un manifiesto por lo colectivo y lo afectivo, por la vanguardia y la tradición. Ellas ya han mirado al pasado, lo han contado, pero son conscientes de que hay mucho que hacer hoy. Y parece que tienen intención de actuar en consecuencia.
No obstante, está en Tertúlia esa marca de lo que ha llevado a Fillas de Cassandra hasta el día de hoy: esa lucha social, esa reivindicación del imaginario galego y ser el altavoz de aquellas mujeres que lucharon por conseguir que ellas puedan, a día de hoy, sentirse libres de seguir sus propios caminos.
El nuevo disco cuenta con un trabajo de producción junto al grupo Çantamarta, y la colaboración de artistas como Ede, Zetak o Pipiolas. A medida que las canciones suenan, queda claro que esas conversaciones en la silla son el final de todo un proceso. Uno que empieza con la agitación, el baile, la rabia. Temas como cuchicheo, Alboroto, bUCÓLICA o Insolación son una apuesta por la electrónica, el ritmo desenfrenado y el dejarse la garganta en comunidad. Cuando todo el aire está fuera, toca la pausa con VERBENA, Filla Filliña o am0r, en el que se representan los momentos de emoción, sinceridad y expresión de sentimientos.
Las primeras sillas
Horas antes de la publicación de Tertúlia, María y Sara quisieron reunir a un pequeño grupo de personas en un encuentro íntimo para escuchar las canciones y, de alguna manera, comprobar qué efecto produce en aquellos que las escuchan. Pandeiro en mano, las dos artistas gallegas ofrecieron aquello que reivindican en su disco: baile, jolgorio, emoción, conversación. El mensaje caló en cada uno de los asistentes.

Este es el comienzo de una nueva etapa que pone el pistoletazo de salida el 9 de mayo en Pontevedra, lugar elegido para la presentación oficial del nuevo disco. Tertúlia deja escoger de qué manera se quiere conversar: a pleno pulmón con el cuerpo suspendido en el aire, o viendo el sol desaparece a lo lejos, mientras disfrutas de una compañía a la fresca.

Pedro Pérez Perea
Periodista con vocación internacional tras la producción, las redes sociales y el contenido digital...




