Hora 14
Economía y negocios

La pesadilla de los jóvenes para emanciparse: "El nivel de vida no nos permite adquirir una vivienda propia"

Juan José Varo, de 28 años, sigue viviendo con sus padres en Lucena (Córdoba), mientras trata de ahorrar para poder comprarse una vivienda

La pesadilla de los jóvenes para emanciparse: "El nivel de vida no nos permite adquirir una vivienda propia"

Juan José Varo tiene 28 años y vive con sus padres. Este joven técnico de una fábrica, con trabajo estable y contrato indefinido, reside en Lucena, un pueblo de Córdoba. Aunque llegó a vivir de alquiler con su pareja, tuvo que regresar a la vivienda familiar al término de la relación por no poder asumir los costes, impactando de lleno en sus planes de futuro.

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Como Juanjo, dos de cada tres jóvenes españoles vivían con alguno de sus progenitores en 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Concretamente, más del 67% de los jóvenes entre 18 y 34 años convive con alguno de sus padres, siendo en la mayoría de los casos por la imposibilidad de pagar un alquiler o asumir la compra de una vivienda.

En Hora 14, este andaluz ha puesto voz a una pesadilla a la que se enfrenta el grueso de los grupos más jóvenes de nuestra sociedad. "Tengo un contrato indefinido y cierta antigüedad en la empresa, nunca me ha faltado trabajo, pero los salarios en la zona que yo vivo nunca han sido lo suficientemente competitivos", ha dicho, a pesar de que Lucena no es precisamente una zona tensionada en el ámbito de la vivienda.

"El nivel de vida no nos permite ahora mismo a los jóvenes tener la facilidad de adquirir una vivienda propia", destacaba. En ese sentido, Juanjo lamenta que muchos jóvenes tengan que aceptar esa "falta de autonomía y privacidad" al tener que seguir viviendo con sus padres con casi 30 años.

Aunque para este andaluz esto no es particularmente un problema, sí que asegura que, en estos momentos, todos sus esfuerzos están depositados en lograr alcanzar el dinero para la entrada de una casa y poder emanciparse. "Mis esfuerzos están enfocados en ese ahorro y en que el banco pueda ofrecerme una hipoteca con unos intereses que no se vayan mucho", sostiene, al tiempo que destaca que, "si resulta que luego tienes que dedicar todo tu salario a pagar esas letras y no puedes vivir dentro de ese piso, estamos en las mismas".