Política

Koldo reconoce que las "chistorras" son billetes de 500 que recibía del PSOE, de la Guardia Civil y de los pisos que alquilaba

El exasesor de Transportes reconoce por primera vez el manejo de billetes de esa cantidad, pero rechaza que soles y lechugas sean billetes de 200 y de 100 euros

Captura de video de la señal del Tribunal Supremo, de un momento de la declaración de Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, este jueves en el juicio que se sigue en el Tribunal Supremo.(EFE)

Madrid

El exasesor de Ábalos, Koldo García, ha admitido este jueves que las 'chistorras' de las que hablaba con su exmujer son billetes de 500 euros, como dice la UCO, que cobró a veces del PSOE para reembolsar gastos anticipados, pero también de mano de guardias civiles que no querían billetes tan altos y se los daban para que lo cambiara.

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Koldo declara este jueves en el Tribunal Supremo donde se celebra el juicio del 'caso mascarillas'. El exasesor del Ministerio de Transportes ha negado pagos del comisionista, Víctor de Aldama y regalos al acusado y a su jefe, el exministro José Luis Ábalos.

Además, Koldo ha negado tajantemente haber recibido 10.000 euros mensuales durante casi tres años de su compañero de banquillo que figuran en un documento que le incautaron en los registros. En su declaración, no ha reconocido ese documento, pero de ser cierto, ha dicho, esos ingresos se corresponden con empresas que contaban con sus servicios para abrir negocio en Latinoamérica.

Su defensa ha centrado buena parte del interrogatorio en justificar el manejo de efectivo que la UCO cifra en 387.000 euros. Ese es el dinero que entró en sus cuentas sin un concepto que lo justifique. El que fuera asesor de Ábalos ha reconocido por primera vez que cuando hablaba de "chistorras" se refería a billetes de 500 euros.

"Algunos" de esos billetes los recibía de las liquidaciones de gasto del PSOE, otros de agentes de la Guardia Civil que los recibían por las funciones que realizaban y que necesitaban cambiarlos por otros más pequeños y, por último, los recibía de los inquilinos de las casas de verano que alquilaba.