Britney Spears, acusada formalmente de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas
La artista fue detenida a principios del mes de marzo por la policía en California y podría enfrentarse a una sentencia de 12 meses de libertad condicional
Imagen de archivo de Britney Spears / Gettyimages
Madrid
La estrella del pop Britney Spears fue acusada este jueves de un delito menor por conducir bajo los efectos del alcohol y de, al menos, una droga, según informó la Fiscalía del condado de Ventura (California).
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Esta acusación hacia la cantante se produce después de que fuera arrestada en marzo cerca de su casa, en California, por conducir a gran velocidad y, además, bajo la sospecha de las autoridades de estar bajo los efectos del alcohol y las drogas.
En el momento de la detención, fue sometida a varias pruebas de sobriedad y, tras permanecer una noche en una cárcel del condado de Ventura, fue puesta en libertad bajo fianza.
Spears habría ingresado voluntariamente en un centro de rehabilitación
Con ello, Spears tendrá la oportunidad de declararse culpable de este cargo menor en una audiencia judicial que se celebrará el próximo lunes, según ha apuntado un comunicado de la Fiscalía. Sin embargo, la artista no está obligada a acudir y sus abogados pueden ir en su nombre.
Esta resolución es común para quienes muestran disposición a someterse a tratamiento, según ha indicado el comunicado, y generalmente conlleva una sentencia de 12 meses de libertad condicional, en caso de que la acusada se declare culpable.
En este sentido, un representante de la cantante declaró un mes después del arresto que Spears había ingresado voluntariamente en un centro de rehabilitación por abuso de sustancias.
Permaneció bajo la tutela judicial de su padre y sus abogados durante 13 años
Ya en 2007, la artista estadounidense fue acusada de un cargo de atropello y fuga con daños materiales y un cargo de circular sin licencia de conducir válida, ambos delitos menores. Ese mismo año, además, fue hospitalizada por problemas de salud mental no revelados.
Como consecuencia, desde 2008, Spears fue puesta bajo tutela judicial dirigida por su padre y sus abogados, quienes controlaban así sus decisiones principales y financieras hasta 2021, cuando los seguidores de la cantante iniciaron el movimiento Free Britney, puesto que aseguraban que no necesitaba continuar bajo esa supervisión.
La familia de Spears, por su parte, aseguró que la artista sufría de una enfermedad mental y que, bajo esa tutela judicial, estaba protegida tanto ella como su patrimonio.