Cine y TV

El codirector del documental 'Mr Nobody Against Putin' denuncia la pérdida de su Oscar tras un vuelo desde Estados Unidos

La Administración de Seguridad en el Transporte estadounidense no permitió que el documentalista llevara su premio dentro del avión como equipaje de mano

La gala de los Oscar se celebra en el DolbyTheatre de Los Ángeles / Andrew H. Walker

Madrid

Pavel Talankin es un profesor y documentalista ruso, que brilló en la última gala de los premios Oscar al hacerse con una de las tan ansiadas estatuillas doradas en la categoría de mejor documental. De la mano del estadounidense David Borenstein, el artista europeo elaboró un documental llamado Mr. Nobody Against Putin, en el cual el maestro muestra las artimañas propagandísticas que utiliza el mandatario ruso Vladimir Putin en las escuelas rusas, en referencia al conflicto con Ucrania.

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El duro trabajo detrás de este proyecto llevó al profesor a hacerse con un Óscar que ahora se encuentra completamente desaparecido. Talankin ha comunicado que, tras facturar su estatuilla en el aeropuerto JFK de Nueva York, no ha vuelto a saber nada de ella.

Un premio convertido en arma potencial

El director se presentó el pasado miércoles en el aeropuerto estadounidense para tomar un vuelo que le traería por fin de regreso a Europa. Entre los diferentes bultos que conformaban su equipaje, el documentalista portaba también su querido Oscar. Por miedo a perderlo o a que este sufriera cualquier rasguño, Talankin decidió montarse en el avión junto a su premio, como parte de su equipaje de mano.

La estrategia parecía clara, pero todo se truncó en el momento de pasar por el control de seguridad del aeropuerto. En ese instante, según ha informado su compañero estadounidense Borenstein, varios agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TDA) confiscaron su premio al considerarlo una "potencial arma peligrosa".

El cineasta estadounidense asegura que, tratando de ayudar a su amigo, la productora ejecutiva del documental se puso en contacto con la unidad de seguridad para "hacerles entrara en razón", pero esta comunicación no surgió ningún efecto.

Un Oscar en paradero desconocido

La aerolínea con la que viajaba Talankin le facilitó una caja de cartón en la que envolver su Oscar, para poder facturarlo. En principio, el galardón viajaría en la bodega de la aeronave y el documentalista podría recogerlo y tras el aterrizaje, pero cual fue su sorpresa cuando, tras llegar a Alemania, su Oscar no salió por la cinta de equipaje.

Tras este incidente, Talankin aseguró al medio estadounidense Deadline que todavía no logra entender como los agentes de la TDA han podido considerar a un Oscar como un arma.