Eva Baltasar: "El amor debería dar paz siempre"
Lo contrario sería luchar por el amor y no hay luchas sin heridos, sin víctimas. Si das la batalla siempre hay uno que gana y otro que pierde. Y si alguien no lo tiene claro, le aconsejo que lea 'Peces' de Eva Baltasar (Random House) ¿Una historia de amor? Eso no se lo cree ni ella

'Peces' de Eva Baltasar ya está en el acuario literario de la Biblioteca de Hoy por Hoy
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
Y cuando digo que no se cree ni Eva Baltasar que su novela 'Peces' es una historia de amor, lo hago sin ánimo de ofender. La primera que lo tiene claro es ella cuando dice que "el amor debería dar paz". No es el caso de la relación que mantienen las dos protagonistas, una escritora y su amante, Victoria, a la que conoce vendiendo pescado frito en un puesto ambulante, aunque la mayor parte del tiempo lo pasa leyendo, pintando, coleccionando objetos raros, amando salvajemente y comiendo y bebiendo como una gran bon vivant. La novela, como dice nuestro bibliotecario, Antonio Martínez Asensio es "brutal, hipnótica y apasionante", la que más le ha gustado de Baltasar. Y es verdad, pero también te mantiene en tensión las ciento veinte páginas en la que se desarrolla toda la trama. Que se lo pregunten a José Luis Sastre, que ha disfrutado de su lectura, pero que no podía dejar de pensar en la mirada de Norfeo, el perro guardián que tenía Victoria en su casa.
Igual la editorial vende esta novela como una historia de amor porque muchos creemos que los que nos cuenta Eva Baltasar es amor, pero es otra cosa. Es la clásica relación monstruosa y tóxica que la protagonista narradora, una escritora, decide contar para salvarse, aunque de entrada diga que "la literatura no te libra de nada". Eva Baltasar cree que más que terapéutica, que lo es, la escritura "sirve para cancelar el pasado, hacer que lo que pasó deje de existir, y eso es maravilloso". Es un poder, pero para llegar a él debes estar limpio y curado, haber superado todas las inquietudes que provoca el deseo y el placer desbocado, desbordado y al límite.
El amor nos puede convertir en peores personas
'Peces' se mueve en los límites, muy lejos de la pureza del amor. La escritora protagonista tiene un encuentro fortuito con Victoria y lo tiene claro. Es ella. Es lo que vulgarmente llamamos flechazo, esa revelación en la que crees que estás frente al amor de tu vida, porque como dijo Manuel Vilas, y hoy también Eva Baltasar, "el amor solo se vive una vez". Pero claro, de eso te das cuenta con el tiempo, con perspectiva, cuando lo estás viviendo en presente crees que todos los amores son los de tu vida. Victoria se convierte en el centro del universo para la narradora, es la clásica manipuladora que se quiere mucho a sí misma y domina la relación hasta el punto que la otra persona descuida todo lo que fue antes su vida. Eva Baltasar lo tiene claro y lo deja ver en esta historia, "el amor, o lo que creemos que es amor, nos puede convertir en peores personas". Por eso es importante saber elegir bien. Y Victoria no es una buena elección porque domina una relación en la que "mezclan perfectamente lo que es el deseo y lo que es el pavor, lo que es el placer y lo que es el dolor". Hay momentos en los que parece que en una escena de sexualidad no consentida hay algo de violencia, como de violación. Y la protagonista "la está sufriendo y a la vez la está gozando". Baltasar nos ha confesado que algunas partes han sido para ella "hasta incómodas escribirlas, pero este tipo de relaciones no es que puedan darse, es que se dan".
¿Y por qué caemos en este tipo de historias tan monstruosas? Primero porque "llegamos al amor con todas nuestras heridas de infancia que al final son las mismas, aunque luego toman distintos caminos". Frente al rechazo o el abandono, si de pronto aparece alguien que te atiende, que te cuida un poco, aunque luego te maltrate, "ese cuidado actúa a modo de bálsamo y ya vives eso como si fuera un gran amor, y si le vas dando espacio al final puedes quedar muy atrapado". Y no es fácil salir. Victoria al final es una mujer magnética que no se lo pone fácil a la protagonista. Es muy territorial y misteriosa. Tanto que al final su casa, que es todo desorden y suciedad, parece un castillo con sus mazmorras, ese perro vigilante como un monstruo de las cavernas o esa escena misteriosa en que descubre que los pinceles con los que pinta los construye con colas de ardillas que mata furtivamente en el bosque.
Eva Baltasar escribe como una monja
El lector termina metiéndose en la piel de las protagonistas y no es amor lo que siente, sino más bien tensión, por no decir miedo. También lo sintió Eva Baltasar escribiendo 'Peces'. Lo cuenta desde su experiencia, "he llegado a sentir miedo escribiendo mi novela y es que yo de alguna forma he vivido también tres historias de amor monstruosas que ha hecho que me conecte con mis propias emociones y esa compasión hacia ti misma". Eva creía, como le había pasado con sus cuatro novelas precedentes, que el personaje que iba a conocer mejor sería la narradora, pero no fue así, "a medida que iba avanzando la novela me di cuenta que el gran retrato es el de Victoria, yo he llegado a conocer más a Victoria que a la escritora con la cual me he identificado muchísimo, y Victoria me ha dado pavor porque personajes así los hay".
Descubre la nueva app de Cadena SER Te ofrecemos una mejor experiencia de audio y video
DescargarMás allá del amor, el placer y el deseo, 'Peces' es también una novela sobre la escritura que ha servido a Eva Baltasar para ir desgranando reflexiones acerca de su propio trabajo. Y eso se ve cuando " hay un momento en el libro en el que la escritura toma el protagonismo, toma el poder y empieza a cambiar cosas". Hay un momento en el que la narradora decide escribir lo que le ha pasado. Es el momento de la supervivencia, el que la creación. En ese momento se mimetiza totalmente Eva con su protagonista narradora: "escribir es muy físico, me identifico con la protagonista de la novela, yo necesito sentirme muy limpia a la hora de escribir". La literatura es para ella un proceso de inmersión, de soledad, de encierro, "Yo escribo en mi propia habitación, en una celda, como una monja". José Luis Sastre y Antonio Martínez Asensio no dan crédito, pero sí, Eva Baltasar se ríe, pero confirma "sí en una celda, con poca luz y sin ventanas". Y lo hace de forma muy intuitiva, se pone a escribir y tira, "no sé qué personajes va a haber, como va a terminar, no, solo necesito encontrar una voz que me seduzca y que me lleve". Parece fácil, pero no lo es. Cuando escribe solo sale para pasear a su perro, más pequeño y amable que el Norfeo de la novela, e inspirador "cuando salgo a pasear el perro, unas tres horas al día, ahí van apareciendo las ideas que yo luego aterrizo cuando me pongo a escribir". A ella le funciona y 'Peces' es una locura, aunque no precisamente de amor, sino de lo que muchos creen que es amor.
Otros libros que hoy se registraron en la biblioteca de Hoy por Hoy
Además de 'Peces' de Eva Baltasar (Random House), en la Biblioteca de Hoy por Hoy hablamos de otros libros. Nuestro bibliotecario, Antonio Martínez Asensio, nos contó un cuento en tres minutos, y no cualquier cuento, sino 'La escritura del dios' de Jorge Luis Borges, publicado en febrero de 1949 e incluido en el volumen 'El Aleph' (DeBolsillo). También nos anunció que nos contaría en su programa 'Un libro, una hora' otro clásico: 'Relatos de los mares del sur' de Jack London (Alianza Editorial). Las novedades de la semana las trajo Pepe Rubio que destacó dos: 'Principio, medio, fin' de Valeria Luiselli (Feltrinelli) y 'Cancionero y romancero de ausencias' de Miguel Hernández (Reino de Cordelia). Pascual Donate, el hombre que rescata libros abandonados en la redacción de la SER, nos trajo 'Kilómetro 101' de Maxim Ósipov (libros del asteroide). Nuestra autora invitada, Eva Baltasar, además de su última novela 'Peces', también nos donó para nuestras estanterías 'El cristo de nuevo crucificado' de Nikos Kazantzakis (Acantilado). Y finalmente las donaciones de nuestros oyentes que fueron: 'El país de las últimas cosas' de Paul Auster (Booket), 'Una navidad envenenada' de Christina Romeril (Alma Editorial) y 'Stoner' de John Williams (Baile del sol).

Pepe Rubio
Redactor guionista de Hoy por Hoy. Llevo a antena las secciones "Desmontando mitos" , "Viaje de ida"...




