Guille Galván, guitarrista de Vetusta Morla, publica su primer disco en solitario: "Ha sido como empezar de nuevo"
El letrista ha cambiado su forma de escribir con su lanzamiento en solitario: "Estoy acostumbrado a escribir como un guionista"
La Ventana de la Música | Entrevista a Guille Galván
Madrid
El guitarrista y letrista de Vetusta Morla Guille Galván ha presentado su primer disco titulado 'Nadie con ese nombre vive aquí' en solitario en La Ventana de la Música. El cantante nos ha explicado que el proceso de este disco comenzó con un libro de poemas que escribía hasta que fue consciente de que le estaba llevando "a un lugar al que no quería ir", ha confesado. En ese momento se dio cuenta de que "lo que necesitaba era cantar".
"Estoy acostumbrado a escribir para Vetusta durante más de 20 años", ha afirmado Guille Galván, que todo este tiempo se ha situado prácticamente "como si fuese un guionista de un material al que luego Pucho le da forma". Por ello, nos ha explicado, "tenía una urgencia" de darle forma a un proyecto de esta índole. El ejercicio de este disco, ha asegurado Galván, "ha sido como empezar de nuevo" debido a que ahora el trabajo era "escribir para mí" y "defenderlo".
Con esta declaración sorprendente, Guille Galván nos ha revelado que el nombre de su nuevo disco está muy relacionado con este cambio en su manera de hacer música, de producir y componer. Ha cambiado su forma de escribir en estas canciones; por eso 'Nadie con ese nombre vive aquí'. Es una forma de alejarse de su anterior faceta rodeada de grandes escenarios y festivales multitudinarios.
El proceso de creación ha sido "progresivo", en palabras del autor, debido a que "necesitaba construir un espacio desde otro lugar más pequeño, relacionado directamente con lo que era la canción, sin pensar en las giras, los escenarios grandes y el público".
"Siempre he tenido vergüenza por mi voz"
Según nos ha contado el guitarrista, la creación del disco comenzó con una serie de canciones "grabando solo en casa desde una habitación". Era la primera vez que defendía sus canciones "con su propia voz" y no para otros. Así, ha confesado que siempre ha tenido "vergüenza" por su voz porque de niño "tenía vegetaciones y no me reconocía en ella".
Gran parte de su trabajo en este disco "ha sido desprenderme de ese conflicto y encontrar una manera de cantar para que hiciera creíbles las canciones". Algunas de ellas las mandó como propuestas a otros productores para coproducirlas con una serie de normas concretas: el disco tenía que parecer casero y cercano, una especie de vis a vis con el oyente. Quería "transmitir una realidad más cerca".
El disco, un agradecimiento a su familia
El artista recuerda la música como pieza clave a lo largo de su infancia; Guille Galván ha confesado que "sus padres siempre le cantaban", por lo que "sentía que le debía a mi familia un agradecimiento". La canción 'Túnel de la M-30' se la ha dedicado a sus dos hijos: "Me di cuenta de que también hablaba de mí y de todos".
El componer las canciones "es un proceso y lo importante es escuchar cada canción y ver a dónde te van llevando". En dos canciones del disco encontramos unas grabaciones de Galván de pequeño que ha digitalizado durante los últimos meses "y formaban parte del proceso del disco"; unas de las canciones más melódicas relacionadas con la infancia.