Agustín Rodríguez, 'el cura espeleólogo': "La oscuridad y la luz me han ayudado mucho a entender cosas de la vida cotidiana"
El religioso asegura que la afición de explorar y estudiar las cuevas se convirtió en su pasión
Agustín Rodríguez explica su pasión por la espeleología
Madrid
En Hoy por Hoy, Àngels Barceló ha tenido como invitado a Agustín Rodríguez, que dedica su tiempo a tres campos totalmente distintos entre sí: es cura, maestro de un arte marcial llamado aikido y espeleólogo –que consiste en estudiar y explorar las cavidades del suelo–.
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En concreto se sitúan en la Cueva del Reguerillo, que tiene unos 12 kilómetros de recorrido y se encuentra en el norte de la Comunidad de Madrid. Rodríguez cuenta que algunas zonas de esa cueva son bastante estrechas.
"Sobre todo en el tercer piso, hay una zona que precisamente se llama claustrofobia, porque es una zona con los techos muy bajos y entonces sí genera un poco esa sensación para quien no está acostumbrado", comenta.
"Me enganchó, me apasionó"
Además, el experto añade que es una cueva transitable porque ya se ha explorado y se sabe que se puede pasar para ir y para volver. "La mayor parte de la gente piensa que las cuevas son lugares estrechos, bajitos...hay salas donde cabría tranquilamente el edificio de telefónica", asegura Rodríguez.
El experto comenta que, para él, la espeleología es una pasión, sin embargo, no es una afición que le venga desde pequeño. "Enganché con las cuevas aproximadamente en los años 90, yo trabajaba en un un proyecto con personas dependientes entonces necesitábamos generar alternativas de ocio y tiempo libre y nos pareció que este mundo de las cavidades podría ser interesante", relata.
Agustín apunta que, desde entonces, se fue aficionando "con bastante ímpetu" e, incluso, se incorporó a la Federación Madrileña de Espeleología y al grupo de Espeleosocorro. "Durante unos años presidí la Federación, o sea, al final me enganchó, me apasionó", comenta.
Agustín Rodríguez, cura, espeleólogo y maestro de aikido
"Los ejes fundamentales tienen que ver con mi fe"
"Yo no conozco a nadie que se dedique profesionalmente a la espeleología. Es una afición que te lleva a vivir y a descubrir muchas cosas, pero al final claro, sueles vivir de otras cosas", explica.
En el caso de Agustín, es cura en dos parroquias de Madrid, una en el barrio de San Fermín y otra en la Cañada Real. "¿Ya eras cura cuando te aficionaste a la espeleología?", pregunta Barceló. "Sí, me acababa de ordenar. Me ordené en el año 91 y toda esta historia pues surge a partir del 92/93", responde.
Barceló pregunta cómo casa la espeleología con el ser cura. "¿Cómo asocias una cosa que es muy como muy fantasiosa con la realidad que te debes encontrar en tu trabajo?", plantea la periodista.
"Creo que en esta vida lo realmente importante es encontrar ejes alrededor de los cuales se puede ir articulando todo", comenta. "Creo que en mi identidad como cura, los ejes fundamentales tienen que ver con mi fe, pero alrededor de eso también se va articulando todo lo demás y te ayuda también a profundizar y a encontrar la razón de tu eje", relata.
"Hay distintas formas de aproximarnos a la realidad"
"A mí por ejemplo me ha servido siempre mucho el tema de la oscuridad y de la luz para entender luego cosas de la vida cotidiana, de la realidad", confiesa Rodríguez. "Es como en una cueva, está ahí, pero no la ves. Ahora, no te pongas a caminar porque puedes tropezar o golpearte en la cabeza con algo que no estás viendo", continúa comentando.
Finalmente, Agustín asegura que explorar y aprender sobre las cuevas le ha ayudado a descubrir cómo acercarse a la realidad. "La realidad es la que es, pero es verdad que hay distintas formas de aproximarnos a ella", sentencia.
Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense...Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.