Internacional

El conflicto en Irán cumple dos meses con las negociaciones paralizadas, mientras Trump se plantea Cuba como su próximo objetivo

El presidente de EEUU ha asegurado que no abandonarán el conflicto en Oriente Próximo hasta alcanzar el acuerdo que desean

El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, pronuncia unas palabras durante un acto con personas mayores en The Villages, Florida (EEUU), el 1 de mayo de 2026. / CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH (EFE)

Madrid

Esta semana se cumplen dos meses desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, cuyas negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán se encuentran paralizadas. El fracaso de las negociaciones de paz en Pakistán ha dejado el escenario abierto a que continúen las hostilidades sin que ninguna de las partes parezca dispuesta a sentarse en una nueva mesa negociadora.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha confirmado que la ofensiva continúa en Oriente Próximo y que no se irán hasta que no logren cumplir todos sus objetivos. "No estamos alcanzando el tipo de acuerdo que deberíamos tener y tenemos que hacerlo correctamente. No nos vamos a retirar antes y luego tener un nuevo problema", ha declarado esta noche el líder de EEUU.

"No se le puede dar a Irán un arma nuclear, porque la usarían muy rápidamente contra un lugar llamado Israel, la usarían en Oriente Medio y la usarían en Europa, y nosotros seríamos los siguientes", ha añadido.

Lejos de alejarse de los conflictos internacionales, Trump ha avanzado que su siguiente objetivo después del régimen iraní será Cuba. "Hay un lugar llamado Cuba que será tomado casi inmediatamente. Cuba tiene problemas", ha declarado durante su discurso en la Forum Club en West Palm Beach.

Asimismo, ha añadido que al terminar en Irán podría hacer que el portaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, viaje al Caribe y "se detenga a unos 100 metros de la costa" de Cuba, desde donde los isleños, según su discurso, dirían "muchas gracias, nos rendimos".

Este mismo viernes, la Administración Trump redobló las sanciones contra la isla, unas medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros. Según la orden ejecutiva firmada este sábado, a cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el Gobierno de La Habana se le aplicará el bloqueo total de sus activos en EEUU.