España condena la agresión a una monja católica en Jerusalén por parte de un hombre israelí
El Gobierno español ha pedido a Israel que tome medidas y garantice la libertad de culto
Madrid
El Ejecutivo español ha condenado duramente la agresión sufrida por una monja católica francesa en Jerusalén a manos de un ciudadano israelí. A través de una comunicado, el Ministerio de Exteriores ha instado a Israel a que garantice la libertad de culto y a que tome medidas para evitar este tipo de situaciones.
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"España expresa su solidaridad con la víctima, y sus deseos de una pronta recuperación. El responsable debe rendir cuentas ante la justicia. Israel debe garantizar la libertad de culto, respetar el statu quo en Jerusalén y adoptar medidas para impedir este tipo de actos violentos", ha expresado el Ministerio.
El suceso tuvo lugar este martes, cuando un ciudadano judío israelí empujó a la religiosa contra el suelo y procedió a propinarle varias patadas. La agresión se produjo cerca del Cenáculo de la Ciudad Vieja de Jerusalén en la tarde del martes y fue condenado por la Embajada de Francia en la ciudad, que pidió que "se haga justicia". El momento fue captado por una cámara de seguridad y en las imágenes puede verse como la víctima camina sola por la calle, cuando el agresor se abalanza sobre ella ante la mirada desconcertada del resto de transeúntes.
La Policía israelí informó en un comunicado el miércoles de la agresión, afirmando que el presunto atacante, de 36 años, había sido detenido el martes por la noche acusado de un delito de "agresión racista". El miércoles compareció ante un juzgado de Jerusalén, que dictó una prórroga de su detención y aún sigue arrestado, según ha informado un portavoz policial a EFE.
Aumento del acoso a la población cristiana en Israel
Este tipo de agresiones contra la población cristiana en Israel, así como la vandalización de símbolos religiosos, ha ido en aumento a lo largo de 2025, según un informe publicado el pasado mes por dos entidades israelíes que trabajan por la convivencia entre judíos y cristianos.
El 60% de los incidentes registrados fueron escupitajos contra cristianos; el 18%, insultos, gritos o amenazas; el 12%, daños a símbolos religiosos cristianos; un 5% de episodios de violencia física; un 3% profanación de lugares santos cristianos; y un 2% acoso en internet.




