Crear empleo con el desperdicio alimentario
En España 60 kilos de alimentos por habitante acaba en la basura, mientras que más de seis millones de personas sufren pobreza alimentaria
T6/E35 Aprovechar el desperdicio alimentario. Viajar seguros. ¿Caducan las especias?
Madrid
Es uno de los objetivo del proyecto "Maná" impulsado por Cáritas. Una red que recoge alimentos próximos a caducar o que no se pueden vender para distribuirlos en comedores sociales o en restaurantes que dan empleo a gente en exclusión.
De fondo está la realidad del desperdicio alimentario. En España 60 kilos de alimentos por habitante acaba en la basura, mientras que más de seis millones de personas sufren pobreza alimentaria. La iniciativa está financiada por el Fondo Social Europeo y está alineada con la nueva ley de desperdicio alimentario que este mes de abril ha cumplido un año.
Restaurantes de inclusión
En el proyecto Maná, el primer eslabón de la cadena es la recogida de alimentos que llegan de supermercados o grandes superficies. Suelen ser productos a los que les faltan unos días para caducar o que tienen un defecto en el embalaje que no pueden sacarse a la venta, pero que están en perfectas condiciones para el consumo.
Después se distribuyen en una academia de cocina que forma en su mayoría a gente en exclusión, personas que por diferentes razones tienen dificultades para entrar en el mercado laboral. Allí cocinan los alimentos y preparan menús para servir en diferentes servicios de catering, centros de día de personas vulnerables y en siete restaurantes.
Uno de ellos lo visitamos en Barcelona, en el campus de la UPC del Besòs.Se llama "D´ins". Es de gastronomía inclusiva y allí se sirven unos cien menús diarios. Cómo dice Nora, asidua al restaurante: "Venimos aquí con los compañeros de trabajo porque se come muy bien, con un precio muy asequible y porque queremos contribuir a sacar adelante un proyecto tan necesario". Un restaurante-cafetería en el que siete de cada cien trabajadores tienen contratos de inclusión y la mayoría son extranjeros.
La economía social, motor de empleo
Actualmente esta división representa ya el 11% del Producto Interior Bruto en España. En los últimos años, de la mano de Cáritas, han proliferado estos modelos empresarias que equilibran crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social.
Estas actividades, vinculadas al reciclaje textil y de excedentes alimentarios alcanzaron en 2025 una facturación total de 92 millones de euros.