Adiós a tirar el pan duro: un trucazo de jardinero te ayuda a tener el preciado fruto de temporada más jugoso
Los arándanos tienen numerosos beneficios para la salud

Los panes del Molino de Alcuneza.

Los arándanos son una fruta pequeña pero poderosa, conocida por sus numerosos beneficios para la salud. Para que los arándanos sean visualmente atractivos y produzcan en abundancia, es esencial tener en cuenta sus requisitos específicos. Esto incluye, entre otros aspectos, un suelo ácido y una fertilización adecuada. Sin embargo, lo más importante es que no necesitas gastar una fortuna en centros de jardinería para proporcionarles las condiciones óptimas. Las soluciones sencillas que aprovechan lo que tenemos a nuestro alrededor también funcionan de maravilla.
Puedes preparar un fertilizante casero para tus arándanos utilizando las sobras del desayuno. El pan duro, que a menudo queda en las bolsas de pan, es el ingrediente principal y casi el único, ya que la receta solo requiere agua. Esta solución sencilla pero efectiva hará que tus arándanos florezcan con frutas jugosas.
El pan duro es una excelente fuente de fibra y nutrientes que benefician tanto al suelo como a las plantas. Sin embargo, es crucial evitar usar pan blanco y aditivos como frutos secos, semillas, ajo, cebolla o especias para preparar fertilizante para los arándanos.
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Para preparar un fertilizante casero para arándanos, comienza recolectando pan duro y cortándolo en trozos pequeños. Coloca los trozos en un recipiente grande y cúbrelos completamente con agua. Luego, presiona todo hacia abajo, utilizando un plato, por ejemplo, para asegurarte de que el pan quede bien sumergido. A continuación, pesa la mezcla y déjala reposar durante aproximadamente siete días. Transcurrido este tiempo, cuela la mezcla y utiliza el líquido resultante como fertilizante, diluyéndolo previamente con agua en una proporción de 1:3.
El fertilizante de pan duro debe aplicarse no más de una vez cada dos semanas. Sin embargo, si las plantas crecen en suelo fértil, tres aplicaciones por temporada serán suficientes: al inicio del crecimiento de las plántulas, siete días después de la siembra y una última vez cuando aparezcan los brotes. Para las plantas en maceta, un vaso al comienzo de la temporada es suficiente, y si responden bien a este tipo de refuerzo, puedes repetir la fertilización cada 2-3 semanas. Es importante recordar que el fertilizante de pan duro no debe ser la única fuente de nutrientes, sino que debe complementar la rutina de cuidado de las plantas.




