"Estoy en Dubái, te pagaré cuando regrese": cinco jóvenes azafatas no reciben el sueldo y pasan a la acción
El acuerdo era de un salario de unos 22 euros por hora

Una mujer con un móvil viendo Instagram. / -

Quinientos euros por persona por tres días laborables. Un salario de unos 22 euros por hora. Ese fue el acuerdo alcanzado entre cinco jóvenes azafatas y la organizadora de un exclusivo evento de alta joyería celebrado en el LAC a finales de noviembre.
El mismo evento, que recientemente tuvo lugar en Montecarlo, volvió a ser noticia después de que cuatro concejales denunciaran públicamente en marzo la existencia de facturas impagadas.
Ocho meses después, entre las deudas seguía figurando la correspondiente al trabajo de las jóvenes del Tesino. Al menos hasta ayer por la tarde, cuando —tras una consulta periodística a la organización— el dinero finalmente fue transferido.
"Al principio, el trato con la organizadora fue solo telefónico, sin nada firmado —cuenta una de las chicas—. Pero me pareció todo fiable: la web y sus redes sociales daban una buena impresión. Pensé que antes del evento firmaríamos un contrato. Al final, decidimos que bastaría con emitir una factura tras el servicio", relatan.
Una vez terminado el evento, una de ellas envió un mensaje de agradecimiento. "Fue una experiencia divertida —añade—, pero no recibí respuesta. Dos días después mandé la factura. Tampoco contestó".
La única respuesta llegó tras una llamada: "Me dijo que estaba de vacaciones en Dubái y que hablaríamos la semana siguiente. Era 2 de diciembre. Desde entonces, silencio absoluto. Le mandé varios mensajes, sin éxito. Mis amigas y yo no vimos ni un euro en todos estos meses".
Más de 30.000 euros en facturas sin pagar
Según la denuncia presentada por concejales de la Liga Norte el pasado 10 de marzo, el importe total de las facturas impagadas, incluyendo los 2.500 euros destinados a las azafatas, ascendía a más de 30.000 euros. La organizadora, una ciudadana italiana residente en la zona de Varese, según el Ayuntamiento, "primero dio largas con excusas familiares. Después, desapareció".




