Este es el metro más bonito del mundo: tiene forma de viento, 0 conductores y costó 21.000 millones de euros
Una construcción enorme cargada de tecnología

Imagen de archivo de un metro / Jorge Zapata (EFE)

"Si el sportswashing va a aumentar nuestro PIB un 1%, continuaremos con el sportswashing", esto decía en 2023 el príncipe de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, en Fox News. Admitía así que le daba igual el término "lavado de imagen con el deporte" por el que tanto se ha acusado al país por las inversiones realizadas en equipos de fútbol y eventos deportivos, comentando en aquel entonces que lo importante era que les hacían ganar dinero. Sin embargo, la otra vertiente también influye mucho, la de que fuera de sus fronteras se les vea con otros ojos, lo que implica también más negocio. Eso sí, no solo lo hacen con el deporte.
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Es bien conocido que en este tipo de países están invirtiendo una barbaridad de millones en grandes infraestructuras. Construcciones monstruosas, faraónicas y cargadas de innovaciones tecnológicas que hacen que salten a los medios de todo el mundo dando una imagen de progreso y desarrollo, como es el caso del nuevo metro de Riad. En Huffingtonpost hablaban sobre él, explicando que ha sido diseñado por la arquitecta Zaha Hadid y está considerado como uno de los más bellos del mundo y una "maravilla arquitectónica". Inaugurado hace un año, llevaron por bandera el eslogan "no es el destino, sino el viaje".
Y es que el lujo está por todos lados en una experiencia de 176 kilómetros a través de sus seis líneas diferentes, aunque lo más llamativo es que sus trenes no tienen conductor. Su tecnología lo permite y, en pocos minutos, los viajeros pueden ir desde el Aeropuerto Internacional Rey Khalid a todos los puntos importantes de la capital saudí. El metro se extiende sobre 22.500 metros cuadrados y alcanza una profundidad de 40 metros bajo el desierto, mientras que la estación Qasr Al-Hokm, una de las más especiales, se extiende sobre siete plantas y cuenta con 17 ascensores y 46 escaleras mecánicas.
Tiene una cubierta curva de acero inoxidable que refleja imágenes del los alrededores en lo que cuentan en el artículo que combina la historia de la ciudad con la arquitectura moderna. Además, el consumismo está a la orden del día, pero también la cultura, pues además de encontrar tiendas en su interior, encontramos galerías de arte, como la que expone una escultura del estadounidense Alexander Calder. Esa estación es la más concurrida, pero no solo por gente que quiere transportarse, sino que mucha se acerca solamente para contemplar su fachada ondulada inspirada en los patrones del viento del desierto.
Especificaciones
Arabia Saudita se ha involucrado en la inmensidad de la carrera arquitectónica para construir edificaciones únicas, habiendo levantado ciudades en el desierto, estaciones de trenes ultramodernas, hospitales e innumerables autopistas y rascacielos. En cuanto al metro de Riad, se sabe que ha costado unos 22.500 millones de dólares (más de 21.000 millones de euros al cambio) en un sistema que transporta al menos 3,6 millones de pasajeros diarios y cuenta con un total de 85 estaciones. Pero eso no es todo, sino que cumple con los estándares modernos de sostenibilidad.
Esto es gracias a sus trenes de bajo consumo con sistemas de frenado regenerativo, además de contar con paneles solares en todas sus estaciones. Y en cuanto al precio de los billetes, cuestan al cambio alrededor de un euro por un pase de dos horas, sube a los 4,50 por tres días de viajes ilimitados y hasta los casi 32 por un mes, por lo que para los precios que se manejan en otros lugares, el cambio de divisa lo hace bastante asequible para los viajeros europeos. Eso sí, por más que laven su imagen, aún quedan ecos de lo que es el país, teniendo trenes con tres tipos de vagones. Los individuales son para hombres que viajan solos, los familiares para mujeres y familias y los de primera clase es para pasajeros con pases VIP. Y es que aún se siguen haciendo diferenciación por cuestiones de género.




