Construyen un megapuente para que los animales crucen la autopista sin peligro y crea todo un hito de ingeniería con ello
La estructura está diseñada para preservar la naturaleza, entre otras cosas

Imagen de archivo de un paso de fauna / UCG

El ser humano ha intervenido de manera activa en la naturaleza con fines egoístas durante toda su existencia, sin tener en cuenta el daño que estaba haciendo al resto de seres vivos e, indirectamente, también a él mismo. Ha costado, pero parece que después de siglos haciéndolo ahora la concienciación en este sentido se ha incrementado, también por el miedo a las consecuencias, y se están llevando a cabo ciertas acciones individuales y grupales para preservar el medioambiente y al resto de los habitantes de nuestro planeta.
Más información
Esto lo podemos ver claramente con algunos proyectos como el llamado South Gap, en Estados Unidos, donde se está llevando a cabo la construcción de diferentes pasos de fauna. Explican en Canal26 que estos también llamados ecoductos "son estructuras diseñadas para que los animales puedan cruzar carreteras u otras barreras creadas por el ser humano sin ponerse en riesgo". De esta manera, se intenta recrear sobre ellos el entorno natural para que sea apetecible para las criaturas el seguir ese camino, por ejemplo, cubriéndolos con vegetación, arena y piedras.
Con ellos se mantiene la conectividad de ecosistemas, no se interfiere en el camino de los animales y se les protege tanto a ellos como a las personas, puesto que también se ayuda a reducir accidentes viales. En ese proyecto en específico se han construido diferentes infraestructuras, siendo una de las últimas y más llamativas la que se ha bautizado como Greenland Wildlife Overpass, pues se ha convertido en el cruce de fauna más grande de Norteamérica, ubicado en el estado de Colorado, el cual se ha convertido en un hito de la ingeniería.
Un paso para animales e ingenieros
Explican en el medio antes mencionado que atraviesa lo seis carriles de la autopista Interstate 25 (I-25), en el condado de Douglas, estando cubierto de tierra y vegetación, lo que hace que se integre perfectamente en el paisaje, y evita los numerosos accidentes de ese tramo, que se contaban por uno al día entre vehículos y animales antes de que se construyera esta estructura, que ha costado cerca de 15 millones de dólares. Este puente tiene 64 metros de ancho y 64 metros de largo que conectan más de 16.500 metros cuadrados de un hábitat natural que se antoja como área clave para la migración de diferentes criaturas.
Alces, ciervos, osos, pumas y antílopes cruzan el lugar durante la temporada migratoria, pero también se espera que el nuevo paso sea transitado por otras especies algo más pequeñas como zorros y coyotes. Escriben en Canal26 que así se "ayuda a recomponer corredores biológicos fragmentados durante décadas", mientras que el gobierno estatal quiso destacar que con el Greenland Wildlife Overpass se mejora la seguridad vial y la protección de la biodiversidad. De hecho, no han escatimado en calificativos y lo han 'vendido' como hito de la ingeniería ecológica.




