Esta era la puerta más pesada del mundo y su misión era evitar protegernos de lo que ocurría en su interior
Su desarrollo fue primordial para evitar riesgos

Ilustración sobre una puerta / Yagi Studio

Allá por donde miremos o imaginemos nos podemos encontrar con que cualquier cosa está registrada para competir por un récord. Desde longitudes de edificios, pistas de aterrizaje para aviones o ciudades hasta cualquier cosa pensable. En este sentido, desde Tekniikka & Talous escribían sobre la puerta más pesada del mundo en su época, la cual tenía una función muy especial que lleva consigo ecos de un pasado bastante oscuro, pero también de innovación de la mano del ser humano.
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Escriben que detrás de ella se encontraba la Fuente de Neutrones de Objetivo Rotatorio II (RTNS-II), un dispositivo producía una radiación de neutrones extremadamente intensa que rea capaz de penetrar en la materia y causar graves lesiones si una personas se exponía a ella. Explican que este tipo de radiación neutrónica daña el ADN y causa cáncer, así como radiactivan los materiales circundantes. De esta forma, el RTNS-II fue la fuente continua de neutrones más potente del mundo en su momento, pero también la más peligrosa, de ahí que necesitaran una barrera segura.
Concretamente, se encontraba en el Laboratorio Nacional ultrasecreto Lawrence Livermore, que fue fundado en 1952, después de que se desarrollaran las primeras bombas atómicas en Los Álamos y que la Unión Soviética detonara por primera vez la suya en 1949. Los estadounidenses no se iba a quedar con el empate, así que decidieron elaborar otro laboratorio de armas nucleares. Así nació, Livermore, que en el artículo señalan que se centró en aumentar la precisión de los misiles balísticos y aligerar sus ojivas.

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Perdió su título
Entre sus extremas medidas de seguridad, en Livermore consiguieron construir una puerta capaz de mantener la radiación de neutrones dentro de su reactor, sirviendo de escudo radiológico y que los trabajadores del laboratorio pudieran realizar sus labores sin riesgos para la salud. Para ello tuvieron que fabricar una puerta que pesaba 44.000 kilogramos y un grosor 2,5 metros, con bisagras que presentaban cojinetes para distribuían el peso uniformemente y minimizaban la fricción. Se consiguió de manera óptima en 1972, pero su título no duró para siempre
Mantuvo su condición como la puerta más pesada del mundo durante más de 20 años, hasta que el Instituto Nacional de Investigación de Fusión de Japón también instaló una puerta de protección radiológica en sus instalaciones de Gifu, la cual pesaba 720 toneladas, medía 11,73 metros de alto, 11,4 metros de ancho y dos metros de grosor, por lo cual la de Livermore perdió su posición dominante en 1994, aunque ambas figuran ya en el Libro Guinness de los Récords, como escriben en el artículo citado.




