La psicología revela los siete rasgos ocultos de las personas que interrumpen constantemente en comunicaciones
Algunos puntos a tener en cuenta para detectarlo

Conversación / Richard Drury

El ser humano es un animal comunicativo y relacional, es decir, necesita tener contacto con otras personas para desarrollarse a todos los niveles. Gracias a la comunicación verbal podemos transmitir información de manera directa y consciente, siendo uno de los mayores placeres que hay el poder tener una charla reconfortante, eso sí, siempre que el interlocutor permita que lo sea. Y es que a veces nos encontramos con alguien que no deja que nos expresemos, interrumpiendo constantemente cuando estamos hablando, lo cual puede llegar a ser agotador.
No solo eso, sino que también puede resultar un poco grosero, aunque se haga inconscientemente. Sobre ello habla Dnews, donde dicen que la interrupción constante generalmente indica que algo está sucediendo "debajo de la superficie". Para sustentar esto, recogen enseñanzas al respecto por parte de la psicología, porque aunque no existe una característica única que lo explique cada cambio, sí que hay patrones que aparecen recurrentemente en las personas que lo practican.
1) Tienen dificultad con el control de los impulsos
Citando a Global English Editing, mencionan que algunas personas interrumpen porque al conversar se les van viniendo pensamientos que tienen la necesidad imperiosa de soltar inmediatamente. "Es como si su cerebro fuera una intersección concurrida y los semáforos fueran opcionales", escriben en el artículo, donde nos dicen que el control de los impulsos es una de las funciones ejecutivas que debemos desarrollar para poder detener, planificar y regular el comportamiento. De esta forma, cuando el sistema mental es inestable, la interrupción es casi automática.
2) Tienen necesidad de validación
Aquellos que interrumpen, aunque no lo sepan, están buscando algo, ya sea aprobación, atención, reafirmación sobre su importancia, etcétera. Así, esta acción en medio de una conversación puede ser una señal de la necesidad de que no nos olvidemos de esa persona, de ahí que parezca que siempre tienen que tener la última palabra o que giren la charla a ellos mismos. "La afirmación es probablemente el factor principal" para lidiar con ello.
3) Ansiosos en situaciones sociales
Hay bastantes personas que relacionan la interrupción con una muestra de confianza, sin embargo, demuestra ansiedad en muchas ocasiones. "La ansiedad social hace que el silencio parezca peligroso", escriben en Dnews, que también nos deja una práctica sencilla como es la de contar mentalmente un par de veces antes de responder, puesto que resulta como un entrenamiento para el sistema nervioso de cara a no tomar la conversación como una carrera.
4) Responder más que comprender
Es bastante complicado todo en la comunicación, puesto que algunas veces los casos opuestos también generan ciertos baches en las charlas personales que pueden interrumpir el ritmo de las mismas. Nos dicen que hay quienes escuchan pero que la mayor parte del tiempo espera su turno, lo que se manifiesta como una interrupción porque no están captando lo que dice el emisor. Normalmente, están planeando su respuesta o lo siguiente que va a decir, sin llevar a cabo una escucha activa.
5) Un estilo de discusión competitivo
Normalmente, las personas que interrumpen suelen ser competitivas y lo hacen para "sobrepasar los límites, corregir o demostrar algo", basándose en la creencia de que "el valor proviene de ser impresionante". Alzan la voz por encima de la del otro, apostilla o quita la palabra para dirigir la conversación donde mejor le convenga o seguirla por sí mismo.
6) Reacciones emocionales cuando discrepan
La incomodidad también genera interrupciones, puesto que cuando una persona se siente con dudas o incertidumbre, pueden alcanzar a hacerlo con el objetivo de recuperar el control de la conversación y mantenerse más a gusto. Si esto nos ocurre, nos siguieren respirar, dejarlos terminar y luego responder conforme la dirección tomada, sin reacciones espontáneas que generarán más discrepancia sin sentido.
7) No son conscientes de cómo se ven
Hay muchas personas que simplemente no se percatan de que están interrumpiendo una conversación, ya que en muchas ocasiones pueden pensar que simplemente están ayudando a completar las frases que están a punto de formular o añadiendo detalles que se le ha escapado al emisor. Por ello, en Dnews dicen que la solución es la práctica y la retroalimentación.




