Los Reyes Magos pueden con el frío de enero en Navarra
Miles de personas reciben con entusiasmo a sus majestades en su entrada a Pamplona, previa a la cabalgata

GRAFCAV82943. PAMPLONA, 05/01/2026.- Sus majestades los reyes Magos de Oriente hacen su entrada a Pamplona, a lomos de sus dromedarios, por el Puente Románico de la Magdalena para encontrarse con miles de niños que esperan su llegada lo largo del recorrido que transcurre por el Camino de Santiago hasta la Plaza Consistorial, antes de que de comienzo la tradicional cabalgata por las calles de la ciudad. EFE/Villar López. EFE/Villar López / Villar López (EFE)

Pamplona
Las bajas temperaturas de una tarde noche de cinco de enero no ha sido obstáculo tampoco este año para que miles de niños y niñas con sus familias se echen a la calle con las ansias de ver de cerca a Melchor, Gaspar y Baltasar, acompañados de su vistosa comitiva. En el caso de Pamplona, el primer acto de la tarde, ante de la Cabalgata, tiene lugar con la entrada en la ciudad por el Portal de Francia. Una bella imagen que se repite años tras año realzada en esta ocasión con una tarde luminosa pero heladora.
En silencio, con expectación y mucha esperanza, cientos de familias y niños han aguardado una cita cargada de ilusión que ha vuelto a reunir a pequeños y mayores en torno a una de las tradiciones más esperadas del año.
Desde primera hora de la tarde, el entorno del Portal de Francia se ha ido llenando de bufandas, gorros y miradas impacientes, mientras los más pequeños han apurado la espera preguntando una y otra vez cuándo llegarían los Reyes. Las gélidas temperaturas no han logrado enfriar la ilusión.
La emoción ha ido en aumento cuando el tradicional diálogo ha anunciado la inminente llegada del cortejo real. “¿Quién viene?”, ha preguntado el guardián desde la muralla. “¿Quiénes son esas voces?”.
La respuesta ha resonado clara ante el público congregado: “Es menester, señor guardián, que nos permitáis la entrada. No son mis señores unos viajeros cualquiera, sino personas dignas de honor y bienvenida. Traen una importante misión que han de cumplir esta noche”.
Ante la pregunta sobre quiénes eran y cuál era esa misión, el heraldo ha explicado, bajo la atenta mirada de los niños, que Melchor, Gaspar y Baltasar llegaban desde Oriente tras adorar al niño Jesús, con el encargo de repartir ilusión, regalos y felicidad a los niños de la ciudad, que les habían pedido juguetes y favores en sus cartas.
Concedido el permiso, el puente levadizo ha descendido entre aplausos, vítores y música, dando paso al cortejo real. A caballo, en camello y a pie, sus majestades han iniciado su entrada en Pamplona desde el Portal de Francia, saludando a ambos lados del recorrido, donde no han faltado los niños subidos a hombros para no perder detalle, con las mejillas enrojecidas por el frío y la mirada llena de ilusión fija en los Reyes.
El frío no ha impedido que miles de personas hayan acompañado a los Reyes Magos durante su recorrido por las calles del Carmen, Navarrería y Mercaderes, hasta llegar al Ayuntamiento, donde han sido recibidos por la corporación municipal.
Entre los asistentes, Santiago ha explicado que ha esperado la llegada de sus majestades desde las 14.00 horas, mientras que Patricia ha contado que ella y su hijo Juan han aguardado sitio desde las 13.45, convencidos de que la espera merecería la pena.
Desde el balcón de la Casa Consistorial, Melchor, Gaspar y Baltasar se han dirigido especialmente a los más pequeños, protagonistas indiscutibles de la velada.
“Velocidad de crucero de camello, con ilusión desde Oriente hasta Pamplona”, ha señalado Melchor tras un viaje largo y cargado de emoción. Gaspar ha asegurado que “la magia de los Reyes Magos logrará llegar a las casas de todos los niños de Pamplona”, mientras que Baltasar, con un cercano “kaixo”, ha afirmado que este año han traído regalos para todos los niños de la ciudad y felicidad “para los niños de todo el mundo”.
Entre los integrantes del cortejo, Carlos Guzmán, uno de los guardias reales, ha destacado el orgullo de participar en una noche “al servicio de los Reyes y de la gente de Pamplona”, en una cita que cada año ha reunido a miles de personas.
Tras esta llegada, los niños de Pamplona se han preparado ya para la tradicional cabalgata de Reyes, que recorre distintos puntos de la ciudad hasta finalizar en la calle Olite.
La mirada de la ciudad está puesta también en el próximo año, cuando la cabalgata coincidirá con el centenario de la llegada de los Reyes Magos a Pamplona, una efemérides que promete una celebración aún más especial.




