Covite registra 69 actos de apoyo a ETA en Navarra en 2025
Asegura que la "legitimación social de ETA continúa muy presente en el espacio público de Euskadi y Navarra"

La Primera Llamada del Día con Consuelo Ordoñez
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Pamplona
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha registrado un total de 374 actos de apoyo a ETA a lo largo de 2025 en su Observatorio de Radicalización, 69 de los cuales se han producido en Navarra. Los datos recabados indican que ha habido en total 47 actos menos que en 2024, una disminución del 11%.
Por tercer año consecutivo, Covite ha constatado la "desaparición total" de los 'ongi etorris' a presos de ETA a su salida de prisión, ya que en 2023, en 2024 y en 2025 no ha documentado ningún acto de este tipo. "La desaparición de estos actos es un paso positivo para las víctimas y para la sociedad", ha destacado Consuelo Ordóñez, presidenta de la entidad.
No obstante, desde Covite advierten de que el número de actos registrados en 2025 "sigue siendo elevado y pone de manifiesto que la legitimación social de ETA continúa muy presente en el espacio público de Euskadi y Navarra". Algo que "resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta el alto número de etarras que han sido excarcelados en los últimos años, lo que ha conllevado la disminución de determinados actos y contextos de movilización que hasta ahora eran más habituales en el entorno de la izquierda abertzale".
En este sentido, a lo largo de 2025 Covite ha comprobado que "el culto a ETA a través de otro tipo de actos sigue muy presente en el espacio público", tal y como reflejan los 374 actos documentados en el Observatorio de Radicalización. Del total de los actos realizados, 141 tuvieron lugar en Vizcaya, 129 en Guipúzcoa, 69 en Navarra, 19 en Álava, 10 en otras provincias y 6 en el extranjero, sobre todo en el País Vasco francés.
Respecto a la tipología de los actos de apoyo a ETA registrados en 2025, 161 fueron manifestaciones "en las que se ha reclamado la excarcelación de los etarras presos"; 116 fueron de aparición de pintadas y pancartas de "ensalzamiento explícito a ETA y a sus presos"; 23 fiestas populares "que se convierten en contextos ideales para enaltecer a ETA y a sus presos, como ha sucedido con las festividades veraniegas o con las fechas señaladas de Nochebuena y Nochevieja"; 39 homenajes públicos a etarras muertos; 5 fueron de homenajes en la vía pública a etarras que todavía están en prisión, en los que se coloca una foto del miembro de ETA en cuestión y se le baila un aurresku; y los 30 actos restantes se han encuadrado en la categoría de 'Otros', ya que no han podido clasificarse en ninguna de las categorías anteriores.
Covite ha señalado que el acto más repetido a lo largo de 2025 han sido los homenajes a los miembros de ETA 'Txiki' y Otaegi. Las pintadas, pancartas y actos públicos en su honor, con motivo del 50º aniversario de su fusilamiento por el franquiso, "se intensificaron de forma notable a partir de los meses de verano y se prolongaron durante el resto del año". Covite ha remarcado que "aquellas ejecuciones fueron un crimen cometido por un régimen ilegítimo como lo fue la dictadura franquista y, en ese sentido, ambos fueron víctimas del franquismo". Sin embargo, "la injusticia de sus fusilamientos no borra sus responsabilidades criminales como miembros de ETA". "El juicio ético sobre la violencia que ejercieron y sobre el proyecto político al que sirvieron, que fue el de ETA, sigue siendo pertinente y debe abordarse", ha defendido.
En este sentido, ha afirmado que la izquierda abertzale no reivindica a 'Txiki' y Otaegi "por haber sido víctimas del franquismo, sino por haber sido miembros de ETA". "Prueba de ello es que no recuerdan de la misma manera a quienes se opusieron pacíficamente a la dictadura y también fueron víctimas del franquismo; al contrario, los ignoran de forma deliberada", ha criticado Covite, que ha concluido que "la reiterada reivindicación de 'Txiki' y Otaegi responde a un objetivo político claro: legitimar a ETA y blanquear su trayectoria criminal".
Covite ha advertido de que la política penitenciaria aplicada a los presos de ETA "sigue avanzando en la dirección marcada por la izquierda abertzale", concediendo progresiones al tercer grado "fraudulentas" y otros beneficios penitenciarios a terroristas "que no han mostrado un arrepentimiento real ni se han desvinculado de la estrategia política de legitimación del terrorismo de la izquierda abertzale".
El colectivo ha recordado que "el arrepentimiento es un requisito esencial que exige la ley para acceder al tercer grado y que resulta incompatible con la exaltación pública y sistemática que la izquierda abertzale sigue haciendo de los presos de ETA a los que, posteriormente, se les conceden estos beneficios".
En este contexto, ha señalado que partidos como Sortu y plataformas como Sare organizan la mayoría de los actos de "legitimación del terrorismo" documentados en el Observatorio de Radicalización. "Esto demuestra que los dirigentes de la izquierda abertzale siguen considerando a los terroristas de ETA como referentes políticos y, al mismo tiempo, les impiden arrepentirse, porque el arrepentimiento supondría cuestionar la trayectoria criminal de ETA", ha subrayado.
En este sentido, desde Covite han afirmado que "no resulta difícil comprobar si un preso de ETA está verdaderamente arrepentido, ya que, cuando lo está, queda automáticamente apartado de los entornos de la izquierda abertzale", como "ocurrió con el recientemente fallecido Iván Apaolaza". "Y así lo hemos podido constatar también a través de fuentes que trataban con él de primera mano", han asegurado.
Asimismo, Covite ha censurado la "falta de transparencia" del Gobierno vasco en relación con la concesión de determinados beneficios penitenciarios. Pese a que la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, "se comprometió públicamente en el pasado mes de noviembre, en una jornada organizada por la AVT, a mejorar la información a las víctimas del terrorismo", el colectivo asegura que ese compromiso "no se está cumpliendo". "Estamos solicitando información de forma reiterada y se nos está negando", ha reprochado Consuelo Ordóñez.
En concreto, la asociación ha solicitado al Ejecutivo vasco datos sobre cuántos presos de ETA se han acogido al artículo 117 del Reglamento Penitenciario, "una vía excepcional que permite a reclusos clasificados en segundo grado disfrutar de beneficios propios del tercero". Según denuncia Covite, el Gobierno vasco "ha rehusado facilitar tanto el número como la identidad de los presos beneficiados, una negativa que no se produce por primera vez". "No se puede hablar de transparencia mientras se oculta información relevante sobre decisiones penitenciarias que afectan directamente al derecho de las víctimas a la justicia", ha recalcado Ordóñez.
Por último, Covite ha lamentado que esta política de concesión de terceros grados "fraudulentos" se esté llevando a cabo "con el aval de las instituciones", incluida la Fiscalía de la Audiencia Nacional, "que es quien debe velar por nuestro derecho a la justicia en la fase de ejecución de las condenas, ya que en esta fase se nos niega el derecho a estar personadas". "Pero sabemos que la Fiscalía últimamente no solo no vela por nuestros derechos, sino que avala terceros grados a etarras sabiendo perfectamente que no están arrepentidos. Esto supone una vulneración del derecho de las víctimas a la justicia y un mensaje devastador de impunidad", han censurado desde Covite.




