Sociedad

El arzobispo de Pamplona inaugura un piso para acoger a víctimas de la trata

Esperan que esté operativo en febrero y podrá acoger hasta tres núcleos familiares de mujer y dos hijos

De izquierda a derecha, Milagros Quinta, José Manuel García de Eulate, Conchi Jiménez, Abel Arrieta, Florencio Roselló, Noelia Martín, Natalia Viaga, Josefina Goñi, María Navarro, Katya Palafox y Juan Zabala.

Pamplona

El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, bendijo ayer miércoles por la tarde el piso habilitado por la diócesis para la reinserción de mujeres que han sido víctimas de la trata. La novedad de este piso, respecto a otros, es que esta preparado para acoger a tres mujeres con dos de sus hijos si son menores de 13 años.

Hora 14 Navarra (22/01/2026)

Según han informado desde el arzobispado en una nota de prensa, estuvo acompañado por el vicario episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana, Juan Zabala; el vicario episcopal de Educación, Abel Arrieta; el vicario episcopal de Pamplona y director del Secretariado para la Pastoral de Inmigrantes, José Manuel García de Eulate; la delegada diocesana de Trata, Katya Palafox; la psicóloga que se encargará de la atención a las mujeres y a sus hijos, Milagros Quinta; y de voluntarias de la Delegación de Trata, Natalia Viaga y María Navarro; y de Villa Teresita, Conchi Jiménez, Noelia Martín y Josefina Goñi.

La puesta en marcha de este proyecto fue un deseo expresado por el arzobispo en diciembre de 2024, con motivo del inicio del Año Jubilar de la Esperanza. Unos meses después, se comunicó que toda la colecta de las iglesias de Navarra los días 17 y 18 de mayo se iba a destinar a este fin. La recaudación obtenida fue de 185.235 euros, que se dedicarán al desarrollo de este proyecto, que se denomina 'La Iglesia de Navarra contra la Trata' y "asume el reto de acoger, acompañar e integrar a esas personas, migrantes, sobre todo, que se encuentran desprotegidas".

Este centro habilitado para la reinserción de mujeres víctimas de trata es un piso de 130 metros cuadrados, con tres habitaciones, una cocina, un salón y dos baños, que "está preparado ya" para acoger a las primeras inquilinas. De hecho, las responsables de la delegación de trata están realizando entrevistas "para garantizar que las mujeres cumplen los requisitos necesarios para ser acogida en un lugar de estas características".

Tras la bendición, Roselló ha mostrado su "satisfacción" por "este objetivo cumplido" y ha apuntado que el Año Jubilar de la Esperanza "era un buen momento para echar una mano a quienes han llegado a perder la esperanza, como es el caso de las mujeres víctimas de la trata, un colectivo invisibilizado por la sociedad y que ha sido despojado de su dignidad, en la mayor parte de los casos a base de engaños".