Sociedad

Navarra contará con un centro "Barnahus" de atención integral para menores víctimas de abuso sexual

Busca aportar una "respuesta unificada y especializada" que permita "atender mejor desde la parte más humana"

La Presidenta de Navarra, María Chivite, visita el nuevo centro de atención integral para menores víctimas de abuso sexual, denominado Barnahus

Pamplona

El primer centro de atención integral para menores víctimas de abuso sexual de Navarra, denominado 'Barnahus' prevé comenzar su actividad en febrero. Este nuevo espacio pretende aportar una "respuesta unificada y especializada" que permita "atender mejor desde la parte más humana".

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En esta instalación ubicada en Pamplona se atenderá a niñas de entre 3 y 15 años, porque a partir de los 16 se derivan al Centro de Atención Víctimas Violencias Sexuales (CAIVS). En el caso de los niños, se atenderá de los 3 a los 17 años. En general, por debajo de los tres años no se atiende debido a la limitada capacidad de expresión de los niños, lo cual hace "muy complicado" realizar una intervención con ellos. También se atenderá a personas con discapacidad intelectual de cualquier edad.

El local dispone de doce estancias, entre las que se encuentran seis salas de entrevista, de las que dos cuentan con decoración infantil, dos con decoración adolescente y dos con mobiliario adecuado para la atención a las familias. Además, hay dos salas para la realización de la prueba preconstituida, equipada con los medios audiovisuales y de comunicación necesarios, una estancia para visualizar dicha prueba que también puede ser sala de reuniones, una sala de exploración médica, un espacio de trabajo para las y los profesionales implicados en el servicio, y una estancia para que las familias puedan tomar un refrigerio.

En cuanto al personal, este centro contará con un equipo móvil, integrado por profesionales de los distintos departamentos y servicios, y un equipo fijo. En el equipo fijo lo forman ocho personas, dos profesionales de Trabajo Social, tres de Psicología, una figura que actuará como coordinadora de la Barnahus, y dos personas administrativas.

El centro cuenta con 600 metros cuadrados y para su puesta en marcha se ha destinado un total de 978.576,46 euros, de los cuales 839.186,46 han sido aportados por el Gobierno de Navarra y el resto, 139.390 euros, por la Fundación la Caixa, mediante un convenio de colaboración firmado entre ambas entidades.

El local ha sido visitado este martes por la presidenta de Navarra, María Chivite, la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, la directora gerente del INAI, Patricia Abad, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, José Julián Huarte. También han asistido, entre otros, la consejera de Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno foral, Inma Jurío, la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, la directora general de Justicia, Maite Arenaza, el fiscal delegado de Medio Ambiente y Urbanismo, Francisco Javier Úriz, y el secretario de Gobierno del TSJN, Alfonso Pérez.

Tras visitar las instalaciones, Chivite ha afirmado, en declaraciones a los medios de comunicación, que "es una gran satisfacción poder contar a la ciudadanía navarra que, después de más de tres años de trabajo, de haber hecho distintas visitas también a otras comunidades que tienen este servicio, ya disponemos de este centro público para atender de manera integral, de manera amable, a niños y niñas, adolescentes y personas con discapacidad intelectual que hayan sufrido violencia sexual".

"Las víctimas siempre están, pero este recurso lo que hace es poner a las víctimas en el centro. Este modelo 'Barnahus' o Casa de Infancia nos permite construir un entorno muy amable, seguro, donde podemos dar atención y protección a menores víctimas de abuso sexual", ha manifestado.

La creación de este centro busca evitar "la revictimización de los niños y niñas que son víctimas" y "que tengan que ir a distintos lugares para ofrecer una atención especializada". "En los casos más complejos puede darse la circunstancia de que una víctima tenga que acudir a cinco espacios diferentes para recibir esa necesaria atención completa. Pero con este espacio creo que damos un salto adelante. Esto ya no va a pasar porque en esta casa se va a recibir a la persona y desde aquí se pone en marcha todo el conjunto de respuestas que requiera cada caso", ha apuntado.

Según Chivite, es "una respuesta unificada y especializada que permite atender mejor desde la parte más humana". "Prevemos que en febrero ya se pueda atender aquí a víctimas, por supuesto también a las familias que acompañan a las víctimas, lo cual supone que damos un salto cualitativo relevante en un modelo que ahora mismo disponen en España solo tres comunidades: Cataluña, País Vasco y ahora también en Navarra", ha remarcado.

Por su parte, el director del Servicio Social de Justicia, Jesús Jiménez de Luque, ha previsto que "a finales de febrero, primeros de marzo ya estaremos en disposición de comenzar con normalidad". Aunque en estos momentos el centro atenderá a menores y adolescentes víctimas de violencia sexual, ha remarcado que "a futuro, la idea es" poder "atender a otros menores y adolescentes víctimas de otro tipo de delitos, como el maltrato, por ejemplo".

Según ha subrayado, en 2025 se realizaron 78 pruebas preconstituidas, frente a las 55 del año 2024, lo que supone un "30-40% más". En cuanto a la duración de las estancias de cada niño en el centro, ha explicado que "eso es muy difícil de determinar" porque "cada caso es diferente, habrá niños que necesiten cuatro sesiones y habrá niños que a lo mejor necesitan 25".

También ha destacado que "en el modelo tradicional de atención, los menores pasan por muchas instancias, repiten mucho las declaraciones", y "es muy revictimizante para un menor", que "tiene que pasar un control, acreditarse", o identificarse ante un policía. "Yo creo que este recurso va a contribuir, sin duda alguna, a reducir, incluso evitar esa revictimización", ha subrayado.

La directora del Servicio de Infraestructuras Judiciales, Beatriz Aguirre, ha explicado que "la arquitectura tiene un valor muy importante" y se pretende que este local "parezca una casa, una vivienda o un hogar, no una oficina donde se le va a atender", por lo que "hemos utilizado materiales típicos de una vivienda".

Además, la idea de hogar "se refuerza mucho con estos techos inclinados". "Para el niño, una casita son las paredes y el techo inclinado, entonces esto representa un poco eso y es lo que hemos querido reflejar a la hora de hacer la obra", ha dicho. El objetivo es que "el niño se sienta protegido, cómodo y que se sienta como en su casa", a la hora de "relatar o de contar lo que ha podido pasar".

Circuito ante la sospecha de una agresión sexual

Ante la sospecha de una agresión sexual a una persona menor o con discapacidad intelectual, los departamentos del Gobierno de Navarra y los profesionales implicados deben realizar una derivación formal y enviar a la persona al centro para su valoración y seguimiento. De la misma manera, las personas afectadas, sus familiares y personas allegadas tienen la opción de acudir directamente a la Barnahus.

Una vez que el equipo recibe el caso, procederá a analizar toda la información disponible y recabará, "en la medida de lo necesario, datos adicionales que permitan realizar una valoración completa y precisa de la situación".

Así, en una reunión interdepartamental, se elaborará un plan de actuación conjunto que especificará los servicios que se propondrán a la familia y a cada persona menor y priorizará que la mayoría de estas acciones se realicen en la Barnahus, "garantizando así un proceso centrado en la protección" de niños y adolescentes "en un entorno amigable". En 2025, fueron atendidos en Navarra 78 menores víctimas de agresión sexual.