Vicepresidente Remírez: "La derecha en Navarra está en la irrelevancia política y la crispación"
Sobre la Comisión de Investigación señala que hay un "relato ficticio, que traslada informaciones ajenas a la realidad”
El vicepresidente primero del Gobierno foral en el Palacio de Navarra / Villar López (EFE)
Pamplona
El vicepresidente primero del Gobierno de Navarra y consejero de Presidencia e Igualdad, Javier Remírez, ha destacado la estabilidad que caracteriza al Ejecutivo de coalición integrado por PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, una situación que contrasta, ha dicho, con la “inestabilidad” política que atraviesan comunidades como Aragón y Extremadura. El vicepresidente ha recordado que el Ejecutivo “ha tendido la mano a todas las fuerzas políticas parlamentarias”, destacando que EH Bildu “sí ha recogido esa mano tendida” para alcanzar acuerdos presupuestarios. En cambio, ha criticado que “las derechas se han instalado en la irrelevancia política y la crispación, autoimpuestas por ellas mismas”.
Las noticias de Navarra a las 08:50
Remírez ha hecho un repaso en una entrevista con EFE de algunos temas de actualidad al cumplirse un mes de su nombramiento como vicepresidente y consejero del Gobierno de Navarra en sustitución de Félix Taberna.
En ese sentido, ha subrayado que el Gobierno foral “culmina su segunda legislatura al frente de una coalición de culturas políticas diferentes” y ha asegurado que solo puede mostrar "satisfacción” por la gestión desarrollada. “Hemos sido capaces de articular un Gobierno plural, que representa a amplios colectivos de la ciudadanía de Navarra”, ha afirmado.
En relación con los recientes cambios en el Gobierno de Navarra, Remírez ha explicado que el objetivo fundamental es “dar un impulso político y comunicativo a la acción de gobierno” y “trasladar con mensajes sencillos la tarea realizada al conjunto de la ciudadanía”. Ha defendido que tanto él como la consejera Inmaculada Jurío son “personas experimentadas en el ámbito político y de gestión”, y que este era “uno de los requisitos que la presidenta requería”.
A su juicio, estos movimientos son habituales en cualquier administración: “Se han hecho gobiernos de todos los colores y en todas las comunidades. Es bueno, de vez en cuando, refrescar los equipos, tomar nuevos impulsos y nuevas energías, y eso redunda en beneficio de la ciudadanía”.
La situación de Navarra, diferente a la de Aragón
Preguntado por las elecciones aragonesas, Remírez ha señalado que el Gobierno navarro “respeta los resultados” y desea que “pronto se conforme un Ejecutivo estable", con el que mantener "relaciones bilaterales intensas”. No obstante, ha matizado que Navarra y Aragón “son realidades diferentes, aunque compartan afinidades históricas y culturales”.
“En Navarra partimos de un Gobierno estable, de minoría parlamentaria pero con mayoría social, que ha aprobado presupuestos, leyes fiscales y 45 nuevas normas”, ha indicado Remírez, quien ha contrapuesto esta situación a la de otras regiones.
A su juicio, el hecho de que la presidenta María Chivite “apueste por el diálogo político y gestione la realidad social desde el acuerdo” permite una “estabilidad que no se da en gobiernos de derechas, que parten de la imposición y generan inestabilidad, como ocurre en Aragón o Extremadura”.
La comisión de investigación de obras públicas
Sobre la comparecencia del exdirigente socialista Santos Cerdán en la comisión parlamentaria de investigación, ha apuntado que el Ejecutivo “respeta todos los procesos y desea que se aclaren las cuestiones”, pero ha advertido de que las sesiones celebradas hasta ahora “han puesto de manifiesto el relato ficticio de la derecha, que traslada informaciones ajenas a la realidad”.
“El Gobierno de Navarra no tiene casos de corrupción. Todas sus obras públicas han sido ajustadas a la legalidad y no están siendo investigadas judicialmente”, ha asegurado. Por eso, ha calificado de “irresponsabilidad” la actitud de la derecha, a la que ha acusado de “extender de forma falsa y torticera una sospecha generalizada que alimenta a los extremismos, en concreto a la extrema derecha”.
Remírez se ha referido al pasado de la violencia terrorista y el acoso político, que también afectó directamente a su familia, recordando que “en tiempos muy complicados salíamos a las calles, con poca gente, dando la cara y pagando por ello, para pedir que no hubiese violencia ni chantaje político”.
En su opinión, “la desaparición de ETA ha sido un triunfo de la sociedad”, también de la navarra, que hoy “hace política como debe hacerse, desde el diálogo, las diferencias y las coincidencias, construyendo convivencia y progreso”.