La Ventana de Navarra
Sociedad

Memoria navarra de Australia

Un acto en Baluarte acoge a decenas de navarros que emigraron a Australia durante el franquismo

Operación Boomerang: Memoria navarra de Australia

Pamplona

La emigración navarra a Australia, una corriente social que llevó a cerca de un millar de personas a trasladarse a aquel país entre finales de los años cincuenta y principios de los sesenta del pasado siglo, ha vuelto al primer plano gracias a un acto celebrado ayer en Baluarte. En aquellos años, decenas de familias navarras partieron hacia un destino lejano y desconocido, en medio de un contexto de escasez económica, ausencia de libertades en los años del franquismo y falta de oportunidades laborales en el campo. Australia, necesitada de mano de obra para sus campañas agrícolas, ofrecía alojamiento temporal, clases básicas de inglés y contratos vinculados a la caña de azúcar, el tabaco y otros cultivos. Esa combinación de necesidad y oportunidad llevó a muchos navarros a instalarse en distintas zonas de Queensland y Nueva Gales del Sur.

Entre los descendientes de aquellos migrantes se encuentra Peter Valencia, presidente de la asociación Boomerang, que agrupa a personas de nuestra comunidad que tuvieron vínculos con ese país. Nació en Ayr, en Queensland, tres años después de la llegada de sus padres, Manuel y Monserrat, al continente austral procedentes de Buñuel y Valtierra. Valencia explica que la decisión de emigrar tuvo motivaciones claras. “Mis padres deseaban prosperar en la vida, buscarse un mejor futuro”, recuerda al evocar una marcha que para muchas familias fue una apuesta arriesgada pero necesaria. Sus primeros años transcurrieron en distintas localidades australianas, adonde la familia se desplazaba siguiendo las campañas agrarias. “Las personas que iban a trabajar tenían que buscarse la vida en Australia y fundamentalmente trabajaron en campañas agrícolas, cortar caña de azúcar, tabaco y otros trabajos relacionados con la agricultura”, señala al describir la dureza y movilidad constantes que marcaron aquella etapa.

El regreso a Navarra llegó en su caso en 1975, cuando Valencia tenía diez años. Aquel retorno supuso un choque cultural. “Volvieron y se encontraron con una sociedad gris. Allí había más libertad, había más tolerancia. Llego aquí -a Pamplona- y me meten en un colegio de curas, solo de chicos. Allí era mixto. Primer choque y después hubo otros”, rememora. Su experiencia le ha llevado a reflexionar sobre los paralelismos con las migraciones actuales. “Ahora hay muchos emigrantes sobre los que se hacen comentarios negativos, y ellos estaban en las mismas circunstancias que nosotros cuando nos fuimos a Australia. Hay que apoyarles”, afirma.

El acto celebrado en Baluarte sirvió también para presentar la nueva exposición digital del Departamento de Memoria y Convivencia, un archivo que recopila documentos, imágenes, testimonios y materiales que reconstruyen la emigración navarra a Australia. El repositorio nace con el propósito de ofrecer un acceso público y ordenado a esa memoria dispersa y de contextualizar las experiencias de quienes protagonizaron aquellas salidas.

La vicepresidenta segunda y consejera, Ana Ollo, participaba en el encuentro, acompañando a descendientes de las familias migrantes, representantes de asociaciones y público interesado. El archivo digital, unido a testimonios como el de Peter Valencia, o los de Cándido Andueza, del Valle de Goñi, y su esposa Pilar Latorre, de Teruel, permite recuperar un capítulo destacado de la memoria y ofrecer nuevas herramientas para entender tanto los movimientos migratorios de entonces como los desafíos contemporáneos.