¿Desaparecerá Castildetierra? Un geólogo explica el futuro del icono de las Bardenas
Las lluvias han provocado un desprendimiento en una de sus laderas, aunque los expertos aseguran que el proceso forma parte de la evolución natural del paisaje.
El geólogo Xabier Murelaga explica qué está pasando en Castildetierra en las Bardenas
Tudela
Las lluvias de los últimos días han provocado un desprendimiento visible en una de las laderas de Castildetierra, el cabezo más emblemático de las Bardenas Reales y una de las imágenes más reconocibles de Navarra. La caída de material, detectada en la ladera norte de la formación, ha vuelto a despertar preguntas sobre la estabilidad de este icono natural y sobre cuánto tiempo podrá seguir en pie.
El presidente de la Comunidad de Bardenas, José María Agramonte, analiza los últimos desprendimientos en Castildetierra
Sin embargo, desde el punto de vista geológico, lo ocurrido no resulta extraordinario. El profesor e investigador de la Universidad del País Vasco Xabier Murelaga, director del Departamento de Geología de la UPV/EHU y autor de una guía geológica sobre las Bardenas, explica que este tipo de desprendimientos forman parte del comportamiento normal de estas formaciones.
“Es lo normal. Estos desprendimientos forman parte del proceso natural de erosión”, señala Murelaga, que recuerda que Castildetierra es un ejemplo clásico de lo que en geología se conoce como “chimenea de hadas”.
Según explica el investigador, este tipo de relieves se forman cuando una roca más dura protege materiales más blandos situados debajo. “La roca dura de arriba hace de paraguas y protege lo que hay debajo. Todo lo que queda fuera de ese paraguas se erosiona mucho más fácilmente”, afirma.
Ese equilibrio entre materiales duros y blandos es el que ha permitido que Castildetierra mantenga su característica forma durante miles de años, aunque también es el motivo por el que su evolución es inevitable.
El último testigo de una antigua meseta
La imagen actual de Castildetierra es, en realidad, el resultado de un largo proceso de erosión que ha ido transformando el paisaje de las Bardenas con el paso del tiempo.
Murelaga explica que lo que hoy vemos como un pináculo aislado fue en su origen parte de una superficie mucho más extensa. “Lo que vemos hoy es el testigo final de una gran meseta que se ha ido erosionando poco a poco”, indica.
A medida que los agentes meteorológicos —la lluvia, el viento o los cambios de temperatura— han ido desgastando los materiales más blandos, la meseta se ha ido estrechando hasta quedar reducida a esta formación piramidal.
El desprendimiento reciente, sin embargo, no afecta a la parte más crítica del cabezo. “El bloque que se ha caído está en la ladera norte y más abajo. No es la capa de arenisca de la cumbre, que es la que realmente protege el cabezo”, explica el geólogo. Por ello, considera que el episodio “no es tan exagerado” como podría parecer a simple vista.
Un proceso difícil de prever
La evolución futura de Castildetierra depende de múltiples factores y resulta muy difícil anticipar cuándo podría producirse un derrumbe de mayor envergadura.
“Hay muchas variables: lluvias intensas, heladas, viento… Es muy difícil saber cuándo podría ocurrir”, asegura Murelaga.
El geólogo recuerda que uno de los episodios más significativos ocurrió en enero de 2003, cuando una fuerte nevada provocó la caída de parte de la cubierta superior. La nieve se introdujo en las grietas de la roca y, al congelarse, aumentó de volumen hasta fracturarla.
“La nieve se metió en las grietas y al helarse rompió la roca de la cobertera”, explica.
Seguimiento constante
Desde entonces, Castildetierra está sometido a un seguimiento constante mediante escaneados tridimensionales que permiten analizar cualquier cambio en su estructura.
“La Junta de Bardenas lo tiene escaneado y cualquier variación anual, aunque sea muy pequeña, queda registrada”, señala el investigador.
Ese seguimiento permite documentar con gran precisión la evolución de esta formación, aunque no evita que continúe el proceso natural de erosión.
La Comunidad de Bardenas pendiente de los desprendimientos
El presidente de la Comunidad de Bardenas, José María Agramonte, ha confirmado también la existencia de desprendimientos recientes tras visitar la zona y comparar imágenes actuales con fotografías de años anteriores.
“Se ve perfectamente en las fotos recientes el volumen de las piedras que han caído”, explica Agramonte, que señala que el desprendimiento más visible se ha producido en la ladera noroeste.
El presidente de la entidad añade que también se ha detectado un deslizamiento de tierras hacia uno de los barrancos cercanos. “La evolución sigue su curso y es lo que tenemos”, afirma.
Agramonte recuerda que la postura mayoritaria es no intervenir sobre la formación y permitir que la naturaleza siga su proceso. “La evolución es la que es y cualquier cosa que toquemos ya no sería la realidad de este paisaje”, sostiene.
Un paisaje en constante cambio
Aunque Castildetierra se ha convertido en el gran icono visual de las Bardenas, los geólogos insisten en que el conjunto del territorio es un paisaje vivo que continúa transformándose.
“La Bardena es muy viva, sobre todo la Bardena Blanca, porque sus sedimentos son muy blandos y cambian mucho con la lluvia”, explica Murelaga.
Aun así, los cambios más visibles suelen producirse en escalas de tiempo largas. “En mil años probablemente seguiríamos reconociendo la Bardena, aunque habrá cambiado”, concluye el geólogo.
Joaquim Torrents
Comenzó su carrera en la Cadena SER, donde hizo...Comenzó su carrera en la Cadena SER, donde hizo prácticas, y luego trabajó en prensa escrita y televisión. En 2018 regresó "a casa" y desde entonces presenta Hoy por Hoy Ribera en SER Tudela y Hoy por Hoy Navarra.