Economía y negocios

El superávit que genere Navarra en sus cuentas podrá destinarse a inversiones y ayudas públicas

El departamento de Arasti alcanza un acuerdo con el Estado por el que evita la obligación de amortizar deuda pública con esos fondos

El consejero de Economía y Hacienda José Luis Arasti con su equipo directivo en el atrio del Parlamento de Navarra / SEO Cadena SER

Pamplona

Navarra y el Estado han alcanzado un acuerdo que permitirá a la Comunidad Foral decidir el destino de su superávit más allá de la amortización de deuda, una posibilidad hasta ahora restringida por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. En una comparecencia ante los periodistas en el atrio del Parlamento este mediodía, rodeado de su equipo directivo en el Departamento, el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, ha explicado que este consenso, sellado en la Comisión Coordinadora del Convenio, supone “una capacidad de decisión real sobre los remanentes que generemos” y abre la puerta a inversiones y ayudas en un contexto económico marcado por la inestabilidad internacional.

El cambio es relevante porque la normativa estatal obliga a que cualquier superávit público se dedique de forma prioritaria a la reducción del endeudamiento. Navarra queda exenta de esa obligación siempre que su deuda pública no supere el 13% del PIB, el límite fijado para todas las comunidades autónomas. El consejero ha subrayado que la deuda foral cerró 2024 en el 10,3%, la cifra más baja del país y un nivel que Navarra no registraba desde 2011.

Superávit de 271 millones en 2024

El pacto llega en un momento en el que el Gobierno de Navarra ya había puesto en marcha un plan de inversiones financiado con el superávit de 2024, inicialmente cifrado en 125 millones. Esa cantidad queda ahora superada por la liquidación final, que eleva el excedente hasta los 271 millones. La voluntad del Ejecutivo es incorporar la totalidad de esa cifra al plan de inversiones de 2025 y 2026, con posibles prolongaciones en 2027 en función de la ejecución de los proyectos. Arasti ha avanzado que “en las próximas semanas podremos detallar cómo se incorporan los 146 millones adicionales y qué iniciativas se impulsarán”.

El acuerdo también sienta las bases para que futuros superávits, incluido el de 2025, puedan destinarse a nuevas líneas de inversión siempre que el endeudamiento siga por debajo del límite legal. Para ello, Navarra debe cerrar aún intercambios técnicos con la Intervención General del Estado relacionados con contabilidad nacional, pero el marco está ya definido. En caso de que alguna partida no se ejecute, el remanente sí tendría que ir a amortización, aunque el objetivo del Gobierno foral es dedicarlo íntegramente a proyectos considerados prioritarios.

Arasti ha destacado que el consenso con la Administración General del Estado se ha alcanzado tras meses de trabajo técnico, intercambios de información y reuniones continuas. Ha puesto en valor el esfuerzo del Departamento de Economía y Hacienda, responsable de defender los intereses forales y de adaptar las políticas económicas al nuevo escenario europeo.

Apoyo a sectores afectados

El consejero ha confirmado además que esta flexibilidad permitirá estudiar ayudas a sectores afectados por episodios de inestabilidad internacional. “Queremos que estos superávit puedan incorporarse a la concesión de ayudas cuando haga falta”, ha dicho, en referencia a la incidencia de la guerra de Irán en precios y suministros. Los departamentos implicados mantienen contactos con colectivos económicos y con el Gobierno central para activar esas medidas si la situación lo requiere.

Arasti afirma que el Ejecutivo seguirá monitorizando de forma constante la evolución económica y las necesidades de los sectores productivos, con la intención de aprovechar esta nueva capacidad financiera para reforzar las prioridades de Navarra y con atención a la evolución que la guerra de Irán y sus repercusiones pueda tener en la economía más próxima.