ATANA crece y refuerza la transformación digital en Navarra
Cristina García destaca el avance en inteligencia artificial y ciberseguridad
Cristina García López, gerente de ATANA
Pamplona
Digitalización y consultoría son las mimbres del trabajo de ATANA, el clúster que, nacido a principios del siglo XXI, suma ya más de 80 empresas y centros que reman en la misma dirección para acelerar la transformación digital de la comunidad.
La gerente de ATANA, Cristina García López, ha pasado por La Ventana de la Empresa navarra para explicar la relevancia y el significado de que el clúster siga creciendo como ecosistema de innovación colaborativa, integrado por compañías tecnológicas, consultoras, universidades y centros de investigación. Su objetivo común es impulsar la competitividad de la industria navarra a través del desarrollo tecnológico y la adopción de nuevas herramientas que aumenten la eficiencia y favorezcan la modernización económica. García confirma que el ritmo de incorporación de nuevas entidades refleja un sector más maduro y más consciente de la importancia estratégica de la digitalización.
IA y ciberseguridad
El avance de los últimos años se articula en torno a dos grandes ejes. Por un lado, la inteligencia artificial, que tras la pandemia y la expansión de sus aplicaciones prácticas se ha convertido en una herramienta habitual para muchas compañías, incluso para las más pequeñas, que experimentan con proyectos piloto de automatización y análisis avanzado. Por otro, la ciberseguridad, impulsada por una regulación europea cada vez más exigente, especialmente tras la directiva NIS2, que endurece y amplía las obligaciones de seguridad para empresas y organismos en sectores críticos (como energía, salud, transporte y banca). Las empresas invierten más en protección digital y buscan garantizar la solidez de sus sistemas en un entorno donde el riesgo tecnológico es creciente.
Cristina García recuerda en la entrevista que el 85% del sector TIC en Navarra está formado por pymes o micropymes. Esta estructura hace imprescindible reforzar la colaboración para abordar proyectos complejos. ATANA trabaja para favorecer la creación de consorcios, facilitar sinergias y promover un ecosistema donde compartir conocimiento y capacidades que multipliquen las posibilidades de innovación. La cooperación público-privada también ocupa un papel destacado. El clúster participa en iniciativas impulsadas por el Gobierno de Navarra, tanto en proyectos nacionales como europeos, y contribuye a que ayuntamientos y entidades públicas avancen en su transformación digital y en el fortalecimiento de su ciberseguridad.
Compartir el dato
Uno de los grandes desafíos actuales es la gobernanza del dato. García subraya que ningún proyecto de inteligencia artificial puede desarrollarse sin una estrategia clara sobre qué datos se tienen, qué objetivo persiguen y cómo se estructuran y normalizan. Mientras las empresas industriales trabajan con éxito en modelos entrenados con datos propios, el salto hacia espacios compartidos resulta más complejo. Persisten reticencias, incluso cuando los datos están anonimizados, y se necesita generar confianza para impulsar una cultura que entienda la compartición como un bien común. Europa marca la dirección, y Navarra busca encajar en ese camino.
La computación cuántica también empieza a asomarse al horizonte. El reciente impulso en el entorno vasco abre vías de colaboración que Atana sigue de cerca, aunque García recuerda que Navarra cuenta con el Polo IRIS, una infraestructura propia en el Sario que ofrece herramientas avanzadas y un entorno de alto valor para el desarrollo digital de empresas y profesionales.
Talento bien remunerado
El sector afronta además un déficit de talento que condiciona el crecimiento. La comunidad dispone de universidades sólidas y una FP muy bien valorada, pero la competencia global por perfiles técnicos es intensa, especialmente desde la generalización del teletrabajo. Para analizar la situación con precisión, ATANA ha elaborado un estudio salarial que compara su posición con otras regiones. Según García, Navarra está bien situada y las empresas tecnológicas ofrecen condiciones competitivas que permiten retener talento y mantener atractivo el mercado laboral local.