La construcción industrializada gana escala en Navarra con el impulso de 3D Modular
Su responsable, Sergio Pemán, reivindica fabricar en nave para reducir plazos y asegurar calidad en cada proyecto

Sergio Pemán, CEO de 3DModular
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Pamplona
La construcción industrializada sigue avanzando en Navarra con proyectos que muestran su capacidad para transformar el sector. 3D Modular, empresa dirigida por Sergio Pemán, se ha consolidado en pocos años como un referente en este modelo que desplaza gran parte del trabajo desde el suelo donde se levanta un inmueble a una nave industrial. "Lo que antes se hacía en el terreno, ahora lo solventamos dentro de una nave", resume su CEO, convencido de que este cambio permite controlar tiempos, reducir riesgos y elevar la calidad. Una empresa que desde su origen apostó por llegar a ser un fabricante especializado en soluciones personalizadas de construcción modular para industrias, empresas y organismos públicos, con un servicio integral llave en mano.
El sistema consiste en dividir el proyecto en módulos tridimensionales que se fabrican íntegramente en un entorno industrial. "En bloques de tres dimensiones reparcelamos su proyecto, su idea o su concepto", explica. El cliente puede ver los espacios terminados antes de que lleguen a la parcela, con instalaciones, suelos, baños y cocinas ya integrados. "El cliente viene a nuestras instalaciones y ve su producto armado", señala, defendiendo la transparencia y la precisión del proceso.
La empresa mantiene abierta la línea de vivienda privada, aunque su actividad principal se centra hoy en soluciones para colegios, comedores, vestuarios, ampliaciones de espacios públicos y proyectos industriales. Pemán cree que la construcción en altura también dará el salto a este sistema, impulsada por la demanda de vivienda social y por la necesidad de ejecutar proyectos con rapidez. "Es probable que lleguemos a familiarizarnos con este tipo de construcción en altura", afirma.
Nuevas instalaciones
3D Modular nació en pleno arranque de la pandemia, lo que no impidió que los tres socios iniciales pusieran en marcha el proyecto. "Nos encontramos con ese primer obstáculo de saque sin haber emprendido", recuerda. Desde entonces, la empresa ha crecido hasta un equipo de 26 personas y ha dado el salto a una nave de 13.000 metros cuadrados en Arazuri-Orkoien, con capacidad para producir 30.000 metros cuadrados al año. El diseño y la fabricación comparten espacio, lo que permite ajustar cada detalle. "El control es diario y la accesibilidad a tus proyectos está justo en tu casa", resume Pemán.
La relevancia de iCONS
La colaboración sectorial también es parte del crecimiento. La empresa forma parte del clúster navarro iCONS, donde comparte conocimiento con otros agentes y participa en proyectos conjuntos. "Es una de las labores de un clúster: integrar a todos sus socios y crear proyectos colaborativos", señala.
Uno de los últimos hitos ha sido la ampliación de la terminal del aeropuerto de Córdoba. Fue un proyecto de alta exigencia por las limitaciones del entorno y la necesidad de reducir al mínimo la afección. "En dos meses hicimos una terminal de 700 metros cuadrados aeroportuaria", explica. Los 25 módulos salieron de Navarra totalmente armados y la implantación se completó en apenas tres semanas. Para Pemán, este caso demuestra la mayor ventaja del sistema: rapidez, control y puesta en uso casi inmediata.




