Un año del apagón: las renovables salen reforzadas en Navarra
Enercluster y el Gobierno de Navarra coinciden en que el fallo estuvo en la gestión de la red, no en la generación

Parque eólico en Navarra

Pamplona
Las energías renovables no fueron la causa del gran apagón eléctrico registrado hace un año en España y, tras los análisis técnicos realizados desde entonces, se han confirmado como parte de la solución para reforzar la estabilidad del sistema. Así lo ha defendido el clúster de energías renovables de Navarra, Enercluster, cuando se cumple el primer aniversario de aquel episodio que dejó sin suministro a amplias zonas del país y abrió un intenso debate sobre la transición energética.
“El número elevado de informes técnicos y la profundidad de los análisis coinciden en que el incidente no estuvo provocado por una falta de inercia atribuible a la generación renovable, sino por mecanismos de control de tensión”, ha explicado el director gerente de Enercluster, Iker Chasco. Según ha detallado, un año de trabajo técnico riguroso ha permitido concluir que “las renovables no tuvieron nada que ver, no fueron el problema y, de hecho, ahora son parte de la solución”.
Chasco ha señalado que, a raíz del apagón, se ha avanzado en permitir que tecnologías renovables como los aerogeneradores, los inversores fotovoltaicos o las baterías participen en el control de tensión de la red mediante la gestión de potencia reactiva. “Antes, aunque era tecnológicamente posible, por normativa no estaba permitido, y ahora cada vez son más los parques que se suman a este control”, ha indicado. A su juicio, el potencial de estas tecnologías va más allá, ya que en el futuro podrían contribuir también al control de inercia de la red mediante soluciones como el denominado grid forming, ya implantadas en países como Reino Unido o Australia pero todavía pendientes de autorización normativa a nivel nacional.
Frente a las críticas que surgieron tras el apagón, Chasco ha rechazado que se tratara de un uso político contra las renovables y ha apuntado más bien al desconocimiento. “Al día siguiente del apagón no se sabía prácticamente nada de lo que había ocurrido y todo eran hipótesis. Por desgracia, una de las que cobró más peso fue la antirenovable, y afortunadamente se ha demostrado que no tenía fundamento técnico”, ha afirmado.
Lecciones de un apagón
Desde el ámbito institucional, el director general de Fomento Empresarial e Infraestructuras del Gobierno de Navarra, Íñigo Arruti, ha subrayado que aquel episodio sirvió para tomar conciencia de la importancia de la red eléctrica y de su papel central en la vida cotidiana y la actividad económica. “La lección principal es que la seguridad del suministro y la resiliencia de las infraestructuras eléctricas deben ser el centro de la política industrial”, ha señalado.
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DescargarArruti ha explicado que, tras el apagón, Red Eléctrica pasó a operar el sistema en un modo de máxima seguridad, priorizando la estabilidad frente al coste y manteniendo centrales de respaldo disponibles para responder con mayor rapidez ante incidencias. En el caso de Navarra, ha destacado el esfuerzo realizado para reforzar la oferta renovable, con más de 500 megavatios eólicos y fotovoltaicos autorizados desde 2021, además de miles de instalaciones de autoconsumo, y ha insistido en la necesidad de avanzar en paralelo en el refuerzo de la red de transporte para sostener el desarrollo industrial futuro.
Un año después, el aniversario del apagón ha reabierto el debate sobre el equilibrio entre transición energética, seguridad del suministro y planificación de las infraestructuras eléctricas, en un contexto de creciente electrificación y dependencia de un sistema cada vez más complejo.




