Higuaín y el espíritu
Sentir los colores, darlo todo en el campo, sudar la camiseta y todo eso. Nunca he creído demasiado en este manido topicazo futbolístico que los periodistas suelen asociar a determinadas figuras para vender épica y espíritu, pero si alguien lo representa ahora mismo en el Real Madrid es el "pipita" Higuaín. Este chaval que llegó en las rebajas de enero de hace dos temporadas ha sido fundamental en las inauditas y estrafalarias remontadas de los últimos años. Su infatigable mono de gol y su eterna renuncia a bajar los brazos le han llevado a proezas como la de ayer o la de Pamplona el año pasado. Cuando el Madrid está muerto y enterrado siempre aparece Higuáin. Es evidente que tiene pulmones, piernas y ganas para conseguirlo. Porque es con eso con lo que se levantan los partidos y se pone boca abajo un estadio, no con el espiritu. El tal espíritu hace tiempo que pena por el Bernabéu, señalándose el número las pocas veces que le enfocan las cámaras. Hace tiempo que su motor gripó.
Higuaín tiene menos focos y menos pleitesía, pero el motor está nuevo.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




