Atlético pasota.
No pasa nada, nunca pasa nada en el Atlético. El día después de la enésima decepción rojiblanca el club vuelve a su indolente rutina, llegamos otra vez al final del tobogán. Desde hace mucho tiempo en el vestuario rojiblanco se ha propagado el virus del hastío, el conformismo y el pasotismo, parece dar todo igual. No hay jugadores ambiciosos y ganadores, nadie parece tener hambre de gloria, o si la tuvieron algún día se les pasó al poco tiempo de llegar al Atlético. ¿Qué se puede decir de jugadores como Luis García, desaparecido en combate? ¿Y Sinama? En el Recre parecía salir a comerse la hierba, aquí tiene pinta de habérselo comido ya todo. ¿Y Pablo?, desde lo de poder irse al Madrid es un juguete roto que no levanta cabeza. Forlán tiene pinta de jugador ambicioso, pero se ha acostumbrado a agachar la cabeza y poner los brazos en jarra como diciendo "yo así no puedo". Agüero, que será un gran jugador, no está capacitado para arrastrar tras de sí un equipo. Banega, Heitinga, Maniche no parece que se vayan a llevar un berrinche por nada. Los capitanes son Antonio López y Maxi.
En definitiva, que el Atlético se la pegó e hizo el ridículo con un Racing que "tenía más ganas de correr", según dijo el propio Abel Resino. ¿Y qué? Nada, nunca pasa nada.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




