Valdés debe seguir.
Para defender la continuidad de Víctor Valdés en el Barça simplemente hay que dar unos nombres: Rustu, Enke, Hesp, Dutruel, Bonano, Baía, Arnau, Angoy......
Valdés es el único portero que le ha dado un rendimiento aceptable al Barça en los últimos tiempos. Voy más allá, a mí me parece mejor que Zubizarreta. Es un portero que puede marcar una época en el Barça y encima es de la cantera. ¿No nos gusta presumir de los chavales que salen de la Masía y triunfan en el primer equipo? Pues éste es uno de esos, tiene el mismo pedigrí que Xavi o Iniesta. Y si no ha ido a la selección es porque el nivel de Casillas, Reina o Diego López es altísimo.
Dicho esto, también hay que decirle a Víctor que, además de mirar por sus intereses económicos (y los de su representante Ginés Carvajal, que también cuentan mucho), mire un poco por su felicidad personal. No todo es dinero, máxime cuando ya ganas una pasta gansa. Aquí tiene sus amigos, su vida, el cariño de una afición que le perdona alguna cantada. Presume, y hace bien, de pertenecer y llevar dentro la cultura catalana. Pues chato, eso no lo vas a encontrar en ningún otro sitio más que en el Barça, y eso no debe darle igual a Ginés, el de los vitalicios. El error de hacer contratos vitalicios, como los que Ginés sacó en el Madrid para alguno de sus representados, no lo tienen porqué cometer otros clubes.
Barça y Valdés están condenados a entenderse.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




