A Del Nido le brilla
Y no me extraña que le brille porque el Sevilla tiene toda la pinta de que va a por la Copa del Rey. La exhibición de poderío que vimos ayer en Coruña está a la altura de muy pocos. El equipo disminuido por las lesiones que fue capaz de aguantar las acometidas desesperadas del Barça ha visto luego el camino despejado (sin el Madrid, sin el Valencia) hacia una final que saboreó hace no mucho tiempo. Encima ahora han recuperado a Luis Fabiano y los de la Copa de Africa volverán en breve. El reciente sabor de los éxitos anima mucho y a Del Nido se le ve en la cara que quiere volver a darse una vuelta en autobús descapotable por Sevilla. Don Jose María, que hace poco citó a Napoleón ("triunfar no consiste en vencer, sino en no caer en el desánimo"), debería cambiar ese sombrero que lleva por uno de mariscal de campo con escarapela rojiblanca. Le pega ese estilo imperial y napoleónico.
Hoy juega el Atlético de Madrid, el otro gran beneficiado de la ausencia de los grandes en la Copa. Los rojiblancos reciben al Celta en el Calderón, donde llevan tres alegrones seguidos y está la gente que no se lo cree. En las altas instancias rojiblancas prefieren no ilusionarse por si acaso vuelve a aparecer el otro Atlético. Pero la verdad es que la suerte ha traído una Copa tremenda para el Atlético de Madrid porque su camino hasta la posible final ha pasado por Marbella, Recreativo, ahora Celta y en semifinales el ganador de la eliminatoria Osasuna- Racing... ¡Así se las ponían a Felipe II! Si el Atlético de Madrid no se mete en la final de esta Copa habrá descendido un peldaño más en su viaje a la mediocridad.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




