Francia - España
Mañana juegan dos campeonas de Europa, dos selecciones con una larga tradición, rivales enfrentados desde siempre, con un montón de buenos jugadores y encima una es la nuestra, "La Roja", España, la que mejor juega al fútbol los últimos años... (No se si escribir de esto o del interesantísimo, recurrente y novedoso contubernio arbitral)
En la memoria de todos hay algunos Francia- España inolvidables y que marcaron nuestra vida de aficionados. En primer lugar, recuerdo tierno infantil, aquella final de la Eurocopa del 84 que perdimos tras aquel fallo de Arconada (¡porterazo!) en una falta. No jugamos mal, tampoco bien, pero fue una derrota frustrante (2-0) que nos marcó durante un tiempo. Nunca nos cayó bien Platiní desde entonces.
Los franceses también nos volvieron a dar caña en una clasificación de la Eurocopa. Era el año 1991 y nuestra selección vivía un momento desastroso tras otro fracaso mundialista en Italia. En el camino hacia Suecia 92 la Francia de Papin nos ganó 3-1 y dejó claro que estábamos en un segundo nivel. Aquella derrota casi ni nos dolió, se veía venir.
Más tarde nos invitaron, en el año 98, a la inaguración de su moderno Saint Denis. España tenía entonces una selección rocosa con Javier Clemente en el banquillo. No jugábamos un pimiento pero como íbamos ganando a todas las medianías de Europa y sacando algún empate ramplón parecía que éramos algo. Francia nos ganó en su fiesta y cortó la super-racha de Clemente. Un síntoma de lo que a los pocos meses nos pasó en el Mundial, fuera a las primeras de cambio perdiendo con Nigeria.(Que se recuerde más el fallo de Arconada que el de Zubi es increíble).
En la Eurocopa del año 2000, los franceses nos echaron en cuartos de final. La selección de Camacho no había jugado bien en todo el campeonato pero en ese partido plantamos cara a los que luego iban a ser campeones. ¡Ese Pedro Munitis! Luego Raúl tiró un penalti fuera, mala suerte y a casa.
Y recientemente tenemos el gran jubileo francés del Mundial de Alemania. Aquel partido de octavos de final en el que un grupo de viejos franceses: Zidane, Henry, Vieira y compañía iban a ser jubilados por la gran Selección Española que no había ganado nada. Nos ganaron 3-1 y se cerró una época de nuestra historia futbolística. Hay que dar gracias a Francia porque seguramente gracias a aquella derrota (y a otra posterior ante Irlanda) Luis Aragonés decidió cambiar el rumbo y liarse la manta a la cabeza con sus ideas. Contra viento y marea formó un grupo que nos entusiasmó con su fútbol y nos llevó por fin a ganar un torneo.
A ver si mañana lo demostramos en París. España ya no es la que fue.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




