Guardiolillo
Hace catorce años, cuando uno jugaba en el Barça y otro entrenaba al Oviedo, Guardiola y Lillo iniciaron una amistad basada en un mismo concepto futbolístico. La relación partió de la admiración que tenía Pep a la forma de concebir y explicar el fútbol que tenía en entrenador vasco. Lillo hablaba de fútbol con una exuberancia que dejaba apocado hasta a Valdano. Y claro, en nuestro país de entrenadores toscos y recios (por no decir otra cosa), enseguida fue tildado de lírico. "Es otro poeta" decían los seguidores del fútbol viril tan de boga entonces. Lillo tuvo que curtir su fútbol con equipos modestos y en cuanto llegaban los apuros normales de la categoría los dirigentes le preparaban la maleta con sus ideas para que se fuera a predicar a otro sitio. La apuesta por jugar bien al futbol, por tener la pelota, por arriesgar, por hacer divertido el juego es más arriesgada si te está jugando el descenso. Oviedo, Tenerife, Zaragoza, Ciudad de Murcia, Tarrasa... en ese laberinto de destituciones y desencantos se perdió un poco el "aura" de Juanma Lillo.
Guardiola lo tuvo más fácil. Llegó al Barça B, dónde sin urgencias ni exposiciones mediáticas ni presión excesiva lo hizo bien. Luego, triple salto al primer equipo y al Olimpo de los entrenadores. No se le puede quitar ni un mérito a Pep, pero hay que reconocer que su camino ha sido mucho más fácil. Aplicar unas ideas, que son las mismas de Lillo, con jugadores de primera categoría mundial, que además fueron enseñados desde pequeños a jugar así, tiene muchas posibilidades de salir bien.
Los dos "amigos" tuvieron incluso la oportunidad de desarrollar sus ideas en un mismo equipo: cuando Lillo entrenaba en Méjico a "Los Dorados de Culiacán" fichó a Guardiola para dirigir su proyecto en el césped. Mañana el maestro se enfrenta al discípulo aventajado, sus dos equipos tienen propósitos parecidos, pero uno va con la tecnología punta más cara y el otro con los restos de las rebajas. Parece difícil que el fútbol nos permita una sorpresa.
En cualquier caso, no estaría mal que hubiera más "Guardiolillos" en el fútbol.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




