Au Revoir Benzema
Minuto 62 de partido en Murcia, Karim enfila hacia el banquillo de suplentes, mira al vacío, va pensando en que no ha sido la noche que esperaba, la sustitución lo dice todo y Mourinho no dice nada, se queda sentado mirando serio hacia otro sitio. La escena refleja una certeza: el entrenador ya no confía en el chico francés. Mourinho cree que lo ha intentado todo con Benzema, le ha dado caña en los entrenamientos, le ha dado cariño poniéndolo de titular en Auxerre, le ha dado oportunidades y el chico no le responde. El portugués sabe que tiene que contar con Benzema porque no tiene otro delantero para el banquillo, no puede despreciarlo porque ante un contratiempo de Higuaín se vería obligado a tirar del francés muchos minutos y no puede arriesgarse a que esté hundido en la miseria. Esta temporada tiene que tirar con el chico (a no ser que en diciembre llegue alguien con mucho dinero) pero ya sabe que a final de año habrá que venderlo y traer otro delantero.
Karim no es feliz en el Real Madrid, se le ve en la cara. No es que en Lyon fuera la alegría de la huerta, pero en su ecosistema natural estaba más relajado y, sobre todo, menos presionado. Es tímido, huidizo, apocado, necesita sentirse protegido como en casa para sacar lo que lleva dentro (si es que todavía lleva algo). En el césped su carácter es parecido, no habla, no grita, se desmarca poco, parece sin hambre... Mourinho no puede con él.
En el Bernabéu ya saben que en junio habrá que poner en el mercado a Karim. Hacerlo en diciembre parece difícil, pero si llega una oferta interesante se estudiaría. A ver cuánto se puede sacar por él. Y luego a fichar un delantero que compita con Higuaín por el puesto de titular. Llorente es un nombre. El uruguayo Luís Suárez otro. Y el Madrid, por supuesto con el OK de Mou, se ha puesto a buscar.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




