Adiós 2010, año campeón
Si obviamos el deporte, el 2010 ha sido un año asqueroso. La crisis, el paro, las dificultades económicas de las empresas, los despidos... Con perdón, ¡una mierda! Mi solidaridad con todos los que lo están pasando mal, ojalá en el nuevo año empiece a cambiar el panorama y éste que se vaya a tomar viento.
Si algo hay que agradecerle al año que termina son las emociones que nos ha hecho vivir en el mundo del deporte. La principal, que será la que recordemos en un futuro, el triunfo de la Selección Española en el Mundial de Sudáfrica. Un momento esperado durante décadas que la mayoría habíamos descartado llegar a vivir. Ganamos el Mundial y encima lo hicimos dando una lección de fútbol, siendo la envidia del resto de países por nuestra propuesta generosa y elegante. El mayor logro histórico de nuestro deporte consagró a una serie de futbolistas que se alejan del prototipo de la estrella mediática, Xavi, Iniesta, Villa, Casillas, nombres que estarán ya para siempre en el olimpo de los grandes. Y al frente, un señor, Don Vicente Del Bosque, que pasa a ser una figura de referencia para todos. Considerémonos afortunados de haberlo vivido porque ya veremos cuando se vuelve a producir un triunfo similar.
También el 2010 consagró al F.C.Barcelona como el mejor equipo de nuestro país. En 2009 ya lo había ganado todo, pero este año, aparte de ganar la Liga consiguió dar otros dos golpes de efecto en su eterna lucha por el trono con el Real Madrid: el 2-6 del Bernabéu y el 5-0 del Camp Nou han certificado el cambio de poder habido en nuestro fútbol. El Barça es el rey y el Madrid de Florentino, que ha hecho un esfuerzo inmenso por cambiar la dinámica de los últimos años, tendrá que seguir remando para alcanzar el nivel del Barça. En ese enfrentamiento titánico, Guardiola y La Masía ganan por ahora a Mourinho y el talonario.
Otra de las grandes alegrías que nos dio el "maldito" 2010 fue la nueva progresión de Rafa Nadal. Un deportista que representa mejor que nadie el esfuerzo y la lucha por ser mejor. Sus tres títulos de Grand Slam, después de una lesión y habiendo cambiado muchas de las facetas de su juego, demuestran que para Rafa no hay nada imposible. Su carisma le ha convertido en uno de los iconos del deporte mundial, que además se muetra cercano y humilde, siendo sin duda el deportista más querido en todos los hogares de nuestro país.
Ha habido más campeones como Gasol, que ha seguido su progresión con otro anillo de la NBA, aunque su ausencia en el Europeo de baloncesto nos dejó sin posibilidades de llegar a las medallas. Fernando Alonso luchó hasta el final por un mundial de Fórmula 1 para el que Ferrari realmente no estaba preparado.
Y tendríamos más motivos de orgullo si no fuera por la sospecha del doping que sigue cerniéndose sobre algunos sectores de nuestro deporte. El caso Alberto Contador y su control de orina en el pasado Tour supuso una nueva bofetada para el ciclismo. Será difícil que un fallo que lo declare inocente limpie el daño que se ha hecho. Y luego llegó lo de los "galgos" del atletismo, bazofia deportiva y estafa de admiradores.
En cualquier caso el 2010 fue un año campeón, dudo mucho que el 2011 sea parecido. Si acaso, como en triunfos deportivos no va a ser igual, a ver si llegan algunos triunfos sociales y económicos, que los celebraremos como si fuera un Mundial.
¡Feliz 2011 a todos! Se os quiere.

Jesús Gallego
Director de 'Hora 25 Deportes'




