Tercer comunicado: tres días a 6.400 metros


Queridos amigos.
Ayer 1 de Mayo, Darío y yo llegamos al C.B después de pasar tres días en el C.2 a 6.400 m. y hacer una subida hasta la rimaya de la pared del Lhotse a 6.800 m. con lo que considero muy aceptable mi aclimatación.
La ascensión al C 2 fue muy dura, (1,400 m .desnivel acumulado 8h.) por ser la primera vez y sobre todo por el terrible calor en el valle del silencio, donde la irradiación solar que producen, la blancura del glaciar y de las paredes del Nuptse, del hombro oeste del Everest y del Lhotse hacen, de este maravilloso valle, un autentico horno durante las horas de sol y un lugar terriblemente frío cuando le invade la sombra.
La escalada de la cascada está en muy buenas condiciones, con las consabidas escaleras de cuatro y cinco tramos empalmados con cuerdas, para cruzar algunas grietas, siempre emocionantes, pero con poco peligro. El C 2 es un lugar a una altitud ideal para la aclimatación, por eso, la mayoría de las expediciones instalan aquí una tienda de cocina con un cocinero, una de comedor, con sus sillas y mesa y las tiendas para dormir, por supuesto no es nuestro caso, tenemos una pequeña tienda que sirve de almacén para el material y la comida que hay que transportar a los dos campamentos siguientes, y cocinamos y fundimos nieve nosotros, por lo que la vida aquí es bastante dura, pero con unos amaneceres y atardeceres de una belleza extraordinaria.
Después de pasar tres días en altura, la vida en el C B te parece todo un lujo, una tienda para ti solo, con tu confortable colchoneta, que te sirvan la comida sentado en una silla, tener todo el agua que necesites y principalmente los guisos de Juanito, que los realiza con gran maestría y sobre todo con mucha generosidad y cariño por sus compañeros, os aseguro que conviviendo con él es otra persona totalmente distinta a la imagen que en algunas ocasione los medios de comunicación y el mismo dan de su persona, la convivencia en nuestro C B es estupenda y en la mayoría de las ocasiones gracias a su talante y sus bromas.
Un fuerte abrazo
Carlos




