La teletienda, ese vicio inconfesable
Que sí, que sí... Que usted nunca ve esos programas, que son un "engañabobos" y que, por supuesto, jamás compraría nada de lo que anuncian...¡Ja!

Falsa dentadura postiza para perros Doggie

Si les digo baba de caracol, bata manta, freidora sin aceite, extender XL, seguro que a muchos les viene a la cabeza la imagen del producto. Porque todos en algún momento hemos parado el mando en uno de estos comerciales y nos hemos quedado embobados mirando cómo se recompone la concha de un caracol por el efecto de su baba. O como con un cinturón vibrante te pone los abdominales como una tableta de chocolate sin moverte del sillón y sin renunciar a la tableta por vía oral.
Son programas no publicidad, pero no tienen datos de audiencia. Ni falta que les hace. Su medición se basa en las ventas que consiguen. Y el negocio va bien. Muy bien, según el director del Canal EHS, Luis Miguel Castro. El secreto de este éxito es el bajo coste de los anuncios. "Podríamos hacer media hora de teletienda con un coste que no llega a los 1000 ¤", dice Luis Miguel.
El proceso de creación es sencillo. Los canales de teletienda se reúnen en ferias del sector. Allí contactan con distribuidores y seleccionan los productos o incluso el anuncio entero que luego doblan al castellano. También se nutren de revistas especializadas e incluso de pequeños inventores. Los criterios se basan en el éxito de ventas que hayan tenido en otros países y, en parte, en el olfato de los comerciales.
A continuación se le pone un nombre de esos que dejan huella. Ya saben: la sartén Spider Pan, el cuchillo Samurai, el abrillantador Liquid Diamond, etc. Y se graba el spot con un formato que deja poco espacio a la creatividad: ¿Está harto de?... ¡Tenemos la solución!... Funciona así de fácil... Ronda de testimonios... Exclusivo en este canal... A un precio de oferta... Y con otro objeto igual de regalo. ¿Quién podría resistirse?...
Y así nos venden desde una tabla de ejercicios, a un juego de sartenes, un depilador para zonas mini o un pack de tupperwares . Y muchos picamos. Al 50% hombres y mujeres, con una media de edad de 45 años. Especialmente en una franja horaria que va de las 10 de la mañana a las 8 de la tarde. Y más si estamos en un pueblo que en una ciudad, por aquello de la distancia y la accesibilidad a las tiendas. Los espectadores de madrugada no acostumbran a comprar.
Compremos, miremos o almacenemos compulsivamente, lo cierto es que la teletienda es un negocio de éxito mundial. A pesar, incluso, de los productos ridículos que a veces se ofertan:
- Una silla hawaiana para mover la cintura en todo momento. Un desodorante para olores corporales insufribles. Una máscara para ejercitar los músculos de la cara. Un recogecacas de perro adaptado al culo del chucho. Un guante pelapatatas. Un soporte para el rifle que se adapta a la cama. Y muchos más que pueden ver aquí.
- Dentaduras postizas para perros (véase arriba la foto). Este directamente fue mentira, un reclamo para el verdadero producto que vendían: comida para perros.
- Ríete un rato con algunos teletiendas que han fallado en vivo y en directo.
Confiésate: ¿Qué has comprado en teletienda?
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Teletiendas, un vicio inconfesable

Paqui Ramos
Casi siempre en la radio. Siempre en la SER. Trabajando con Javier del Pino y yendo a sitios con Juanjo...




