Lo previsto
José Ramón de la Morena
Me gustó la gala del fútbol que hizo la FIFA anoche en Zurich para premiar a los mejores del mundo. Aunque el guión ya lo conocíamos y los premiados los imaginábamos y salieron tal cual, fue como ver de nuevo una película que ya habíamos visto antes, con los mismos actores, pero disfrutándola más y observando más los detalles. Guardiola es el mejor entrenador y Messi el mejor futbolista. Casi un 48 % le eligieron a él, más de un 21 % a Cristiano Ronaldo y el 9 % a Xavi. Como cuarto y quinto quedaron Iniesta y Rooney.
El acuerdo es unánime por extraño que parezca en el fútbol, donde todo es discutible y todo se discute. También el fútbol femenino empieza a ocupar su parcela de protagonismo. La japonesa Homare Sawa fue elegida como la mejor futbolista, aunque eché en falta una entrenadora femenina porque eligieron a Norio Sasaki como mejor entrenador de fútbol femenino, un japonés que las hizo campeonas del mundo en Alemania después del tsunami que arrasó la costa japonesa. Encomiable también. Como mejor gol eligieron uno de Neymar, aunque yo los he visto mejores en la liga española, pero querían hacer un guiño al fútbol brasileño que organiza el próximo Mundial. Y ciertamente fue un gol fabuloso. Todo fue casi una fiesta familiar, por universal que sea el fútbol. Los presentadores eran futbolistas retirados, que salían embutidos en sus trajes de corte elegante, pero con los kilos y las ojeras de varios años sin la dieta obligatoria de un futbolista profesional. Todo quedó cerrado a la gente del fútbol o relacionada con la FIFA, como Shakira, que puso la voz a la canción del último Mundial en beneficio de los más desfavorecidos, pero controlado por la FIFA. Los dirigentes de la FIFA son muy endogámicos y no les gusta que nadie meta la nariz ni salga en la foto, si no pertenece a su organización o no está controlado por ella.
Pero lo más gratificante para nosotros, fue que en esa superproducción que vimos anoche, una gran mayoría de los protagonistas eran de este país y juegan al fútbol en este país, y eso hace tiempo era inimaginable, por eso, aunque no creo en las formas de la FIFA, creo en este país y en las gentes que trabajan en él.




