Cosas de la vida
El fiscal general del Estado ¿crees que se desdijo sobre la teoría de la conspiración el 11-M o que metió la pata descidiéndose sin desdecirse?
-Creo que Torres Dulce no ha negado su curiosa iniciativa de investigar lo investigado. De ahí que debemos deducir que la iniciativa exíste pero no sabemos que tipo de iniciativa. Por lo tanto tenemos que imaginar.
Imaginemos.
Imaginemos que al calor de su tropa Torres Dulce ordenó la apertura de diligencias de investigación. Estas diligencias son internas y corresponden a la fiscalía provincial de Madrid. No creo que haya ordenado presentar nueva denuncia o petición de reapertura o que haya remitido lo actuado a un juzgado. Se sabría, dada la eficacia del secreto sumarial en este país.
¿Por qué no crees que lo haya hecho?
Por la evidente inviabilidad (los procesalistas dicen improsperabilidad) de la indagación tras lo actuado en su día. Pero no debemos olvidar que Torres Dulce tiene dos almas.
¿Qué almas son?
La del cine, que implica un público y es capaz de ser sensible al riesgo del ridículo, y la de los conspiranóicos, sin los cuales posiblemente no estaría en el cargo de fiscal general.
¿Insinúas que es un personaje que a través de esas dos almas unas veces está y otras no está o que está y no está al mismo tiempo.
Ahí le tienes ofreciendo a Pilar Manjón las puertas abiertas para cambiar impresiones. ¿Es esa la función de un fiscal general? ¿Para que le abre las puertas? ¿Quiere convencerla de su iniciativa y que calle? ¿Quiere escuchar lo que ella le diga para desistir de su iniciativa? ¿Quiere marear la perdiz? No olvides Montserrat que las iniciales de los apellidos del fiscal general son una T y una D. Puede ser Torres Dulce o puede ser Te Deum.
Teresa Pamies, escritora, una histórica del comunismo, ha muerto a los 93 años. ¿Qué aspectos inéditos de su personalidad puedes aportar?
Mantuve con ella una larga amistad, desde que regresó del exilio ocultando que era compañera de López Raimundo, secretario general del PSUC. Teresa amaba el cine. Lloraba en los melodramas. Su frase preferida, "yo de ti no lo haría, forastero". Le gustaban los actores altos, delgados y desgarbados. La Teresa comunista admiraba a la Teresa de Ávila. Un día me regaló los veintitrés folios de su conferencia defendiendo el feminismo de la monja carmelita y los conventos de su tiempo, refugio de mujeres que huían de yugos masculinos impuestos. La Teresa independiente criticaba a los líderes políticos, su compañero incluido, que por su carrera sacrifican su familia, pierden el contacto con la realidad. La Teresa íntima se preguntaba porque la gente se pone triste la tarde de los domingos y recordaba que una de esas tardes tristes le telefoneó una lectora de sus novelas para decirle que se iba a suicidar junto con su hija. ¿Por qué su hija?, le preguntó Teresa. Fueron 45 minutos de conversación telefónica angustiosa tratando de convencer a la mujer para que no se suicidase. Supo el final de la historia cuando recibió una planta en flor con un mensaje con letra de mujer que decía: "Gracias, Teresa".
A través de una esquela te has enterado de la muerte de Enric Capó, pastor de la Iglesia Evangélica Española. Tú le conociste...
Era un gran tipo que hasta la muerte de Franco tuvo que hacer de pastor como lo hacían los cristianos de las catacumbas: en la clandestinidad. Decía que el problema de los católicos españoles esta en haberse habituado a vivir a costa del Estado y mala cosa si tu fe no te permite mantener tu iglesia. Son palabra que he recordado leyendo la revista Foc Nou. Escribe su director, Joaquim Gomis, que en muchas parroquias dan un sobre a los que piden un bautizo o un casamiento y preguntan cuanto costará. "Pongan en el sobre la cantidad que quieran y la depositan en el buzón que hay en la entrada". ¿Resultado? Muchos sobres vacíos en los buzones.




