Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 22 de Agosto de 2019

Otras localidades

La madre de Paco León devora a sus hijos

Carmina o revienta, el debut del actor Paco León como director, arrasa en el festival de Málaga. León convierte a su madre en la protagonista de un docudrama ibérico en el que se revela como una mujer sin miedo ni a la vida, ni la cámara. De hecho, su hija María León queda empequeñecida a su lado. El problema es que Paco León ha encontrado en su madre una actriz demasiado grande para un guión que se queda raquítico. Carmina Barrios es un ama de casa de 59 años. A los siete empezó a fumar con su abuelo, al que acompañaba a las paradas de autobús para recoger colillas. Carmina, con sus kilos y sus arrugas, cuenta su vida sentada en la mesa de la cocina e hipnotiza a la cámara. Su potencia vital y escénica es tan brutal que eclipsa por completo a su hija María León, que reconoció ante los periodistas que se sentía sobreactuada ante la naturalidad salvaje de su madre. Carmina, con todo el amor del mundo se presta para hacer de sí misma, pero pone en evidencia a su hijo, que no ha sido capaz de darle más envergadura a la historia. Carmina o revienta es una descarnada y amorosa ópera prima que rinde homenaje a las madres batalladoras. Esas madres gritonas y ordinarias que pueblan las películas de Almodóvar. La diferencia es que Almodóvar ha construido una estructura narrativa y argumental de la que estas mujeres fuertes han sido las estrellas. Sin embargo, León no se ha propuesto inventar un mundo y una historia sobre su madre, porque sencillamente esta película de 70 minutos es un híbrido entre ficción y realidad. Algo más parecido a un beso. Wilaya, la fuerza de las mujeres saharauis La jornada de ayer fue de mujeres. La otra película del día fue Wilaya del director Pedro Pérez Rosado, la historia de dos hermanas saharauis que se reencuentran cuando a la muerte de la madre, Fátima tiene que regresar de España a los campos de refugiados para cuidar de Hayat que tiene polio. Se agradece que el director deje a un lado el discurso de reivindicación política para centrarse en el problema humano de una familia separada. Se trata de una película sencilla, sin grandes aspiraciones más allá de mostrar el drama y la culpa que sienten los jóvenes saharauis criados en España. Las actrices -Nadira Mohamed, Memona Mohamed y Aziza Brahim- no profesionales defienden con dignidad la historia sentimental de estas hermanas divididas entre su lealtad a la tradición y sus deseos de ser emanciparse. Wilaya plantea con sutileza temas candentes como los matrimonios por conveniencia y la sumisión de las mujeres a los varones. Demasiada sutileza, tanta, que la convierte en una película bienintencionada, pero sin aristas.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?