Porca miseria

(CADENA SER)

No sabemos si entre Castellón y Milán existen vínculos especiales, pero hoy resulta interesante unirlas a través de dos de sus hijos más conocidos: Carlos Fabra y Silvio Berlusconi.
El comienzo del juicio contra Fabra pone en la picota a toda una época, una manera de hacer política de la derecha en España, pero el gran abanderando, la estrella mediática de ese modelo, es sin duda Berlusconi, en Italia.
¿Cuántas veces no habrán oído aquella expresión de 'berlusconizar la política'? Bueno, pues aquí tenemos a uno de sus apóstoles españoles sentado en el banquillo tras haber sorteado durante diez años a la justicia. Berlusconi lleva más tiempo haciéndolo, y por más delitos, o presuntos delitos, y tiene que haberse visto muy apurado para cambiar a última hora, y dar su apoyo al gobierno de Enrico Letta. Pero es que Berlusconi corría el peligro de quedarse en minoría incluso entre los suyos.
Y eso, para el gran tahúr de la política italiana, como le define hoy Pablo Ordaz en El País, eso hubiera sido demasiado, porque quedarse solo, después de tanta adhesión inquebrantable, debe resultar seguramente muy duro.
Y si no, que se lo pregunten también a Carlos Fabra, porque los mismos compañeros, incluido Rajoy, que le defendían con uñas y dientes hasta hace cinco minutos, hoy se ponen de perfil para no marcharse.
Así que Fabra y Berlusconi, capos políticos de vidas paralelas, tienen que estar pensando hoy, para sus adentros, aquello tan italiano, pero tan universal, de 'porca miseria'.
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