Un país de contrastes

(CADENA SER)

Está visto que somos un país de contrastes, contradictorio en sí mismo, incluso un poco esquizofrénico. Ya no sé si queda mucha o poca clase media con la dichosa crisis, pero de término medio, al término medio, la verdad es que no parecemos muy aficionados. Y hoy tenemos un buen ejemplo, concretamente en la economía.
Hace mucho tiempo que no asistíamos a un avance de tanta dimensión, tan importante como el que se ha presentado hace un par de horas en Estambul. Hablamos del túnel de Marmaray, una faraónica obra de ingeniería que ha costado casi cuatro mil millones de euros y que conecta Europa con Asia, una vía por tanto cargada de simbolismo y donde la española, OHL, ha tenido un papel destacado.
Se trata de una magnífica noticia porque certifica la potencia de algunas empresas españolas en el exterior. Es decir, tenemos cartel, tenemos marca, exportamos tecnología, talento, competimos en el mercado global. Pero la paradoja, sangrante sin duda, es que mientras, aquí en España, poner en marcha una empresa, un negocio, es más difícil casi que en cualquier otra parte del mundo. Es una odisea. Estamos en el puesto 142.
Hoy el "Huffington post" titulaba la noticia con un ingenioso "Emprenda usted mañana". Y es que hay que recordar que aquí tenemos una Ley de Emprendedores presentada en su momento como la octava maravilla del mundo, como la gran esperanza blanca para salir del pozo.
Pero, claro, del dicho al hecho hay un trecho.
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